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21.4.13

15.4.13

Corredors per la llibertat

Un parell d'explosions a la meta i s'ha consumat la tragèdia. No sobre els corredors. Sobre els familiars, fills, companys i amics dels corredors que esperaven amb il·lusió l'arribada dels atletes. Fets com els de la Marató de Boston demostren la misèria d'alguns humans que sense cap raó causen el terror d'altres humans. Fer-ho,a més, en una activitat de superació, esforç, patiment i satisfacció d'uns corredors entrenats durant mesos amb un sacrifici anònim sense precedents, és d'una vilesa inhumana. Els que per diferents raons en calcem les sabatilles i sortim a córrer en les anomenades curses populars de curta i llarga distancia, hem experimentat el valor que representa trobar els carrers plens de gent animant el nostre esforç, la majoria anònims d'aplaudiments en la vida diària que senten com uns desconeguts fan pinya per animar i que fan que en els darrers metres trobem forces del no res per aixecar les cames i augmentar el ritme per agrair el seu suport i fer una arribada digne del valor del seu ànim. Ningú sap com nosaltres el que representen aquells crits d'encoratjament, els aplaudiments, els vinga vinga que ja falta poc, les càmeres que ens obliguen a recomposar el rostre cansat per emetre un tímid somriure, en definitiva, la increïble emoció d'arribar a la meta, ara no importa el temps, ara és arribar i no sentir-te sol. Ho recordes després, quan entrenes, quan tens mandra d'aixecar-te de matinada, quan creus que encara no has fet prou per fer la cursa següent, quan tens por de la llargada de la lesió de torn... No sé quants haguéssim abandonat l'activitat de no ser per la multitud del públic durant la cursa i sobretot a l'arribada. Una emoció única. I ara més que mai les arribades ens recordaran la tragèdia dels morts i discapacitats que uns terroristes van causar a la meta de Boston, la marató més antiga de la era moderna. Però també és cert que en el nostre ànim la meta adquirirà un valor de més, que la llibertat és una carrera sense fi i en aquesta, tots hi hem de ser corredors i animadors, perquè és la marató més llarga que viurem mai.

28.2.13

Entrenadores de patio

Hay crónicas futbolísticas y equipos ganadores que se vanaglorian de sus triunfos a los que elevan a categoría de sensacional y fantástico. No hay duda de que lo que llamamos contraataque es una opción del juego de quién se considera inferior y cuya única opción es la defender como un muro y esperar a robar la pelota y correr más que el equipo que ataca y sorprenderle y acertar en el remate. Es la primera táctica que se enseña en cualquier cursillo de verano para entrenadores. Incluso los que completan un curso entero oficial lo aplican sin miramientos si les ficha un equipo modesto y sin recursos. Es más,  no hace falta ser entrenador para reunir a los jugadores y darles las consignas de la primitiva estrategia. Pero cuando es un equipo con jugadores millonarios y dominio del balón, desmerece que esa sea su única opción de juego, que los grandes jugadores aplican con efectividad dejándose dominar y correr como el que más cuando recuperan el balón en su propio terreno. Los más ineptos en los trances de este juego si fueran entrenadores no ignorarían la táctica que por si misma (con jugadores, claro) es capaz de ganar al mejor equipo del mundo con solo tener la pelota un treinta por ciento del tiempo de juego. En la foto tenemos a un grupo de entrenadores millonarios celebrando su triunfo e indicando con sus dedos el número mágico de su táctica de contraataque: Defender, robar y marcar.
Eso ya lo aprendimos en el patio de la escuela, sin entrenador, antes de saber que los entrenadores de fútbol de primeros equipos son los mejor pagados y sin dificultades de empleo, pueden hundir a un equipo con la táctica del contraataque y después de ser despedidos, encuentran trabajo rápidamente (y de lo mismo). Lo que se ahorrarían algunos equipos utilizando como entrenador al primero que pase por la calle. Eso sí, con la condición de haber jugado a fútbol en el patio de la escuela o en la calle, también sirve, aunque añada a la táctica el Penalty, saltar más en el córner, y pegar reiteradamente en la espinilla, que no sólo duele mucho, sino que desquicia al contrario, y eso es lo que más nos divertía, en el patio y en la calle, aunque parece ser que no forma parte del temario del curso de entrenador, sin embargo hay entrenadores que parecen haber llegado directamente del patio.


27.6.12

Conflictos deportivos: increíbles en una ficción. A cuento de un España-Portugal (Barça-Madrid)


Aunque se considera un tópico, no hay más verdad que la realidad supera a la ficción, aunque se olvide intencionadamente que la realidad no tiene espectadores y la ficción se basa en el público.
En algunos espectáculos se da la circunstancia de una realidad con espectadores y si bien no existe un guión escrito, sí que se desarrollan conflictos que ni el más imaginativo de los escritores podría justificar sin perder la categoría. Pero en la realidad son conflictos de primera división.
Afortunadamente el contexto deportivo en el que se desarrollan permite frivolizar hasta el extremo de no desear en la vida personal tantas fuentes de contradicción.
Antecedentes.
Dos rivales deportivos de máximo antagonismo, se disputan los favores del mundo del fútbol: Barça y Madrid. No sólo se disputan las mismas competiciones, también la filosofía de creación y las lecturas políticas de su esencia. En la competición local sus presupuestos no tienen rival y a las estadísticas nos remitimos.
La rivalidad viene de lejos y hasta donde llega la memoria el Madrid era el triunfador en épocas franquistas lo que se interpretaba como que era así porqué era el equipo del régimen. En oposición, por antagonismo deportivo y por su faceta catalanista, el Barça aglutinó en ese mismo periodo un gran número de fracasos por méritos propios y ajenos y para reinventarse se creó el eslogan de “Més que un club” con el que sobrevivió con lecturas más políticas que deportivas en esos oscuros años de dictadura.
Cuando murió la dictadura y los años de democracia fueron asentando las interpretaciones más allá del balón, el Barça aprendió que el poder era central y que nunca conseguiría éxitos presionando en los centros de poder y decidió inculcar una filosofía de juego en el que sólo podía ganar sobre el terreno de juego, porque lejos de él no tenía ninguna opción. Para ello debía ser muy superior con el balón y noquear al rival antes que éste recibiera ayudas ajenas. Después de algunos periodos de experimentación se llegó a la excelencia con la posesión escandalosa de balón, con la rapidez de juego, con la creatividad de sus líderes, jugadores de la cantera y el respeto al contrincante.
El Madrid siguió en la línea opuesta pero siempre competitiva y estadísticamente también efectiva. Pero en los principios del siglo XXI la diferencia se volvió escandalosa; el Barça, no sólo ganaba sino que lo hacía con virtuosismo y creatividad, siendo aplaudido y admirado en todo el mundo.
El Madrid intentaba replicar utilizando todo el dinero de la especulación consentida para fichar a los mejores jugadores, y para no perder su estilo, utilizar con estridencia y fanatismo a los medios de comunicación afines para inventar campañas a la contra sin un ápice de periodismo y la sal gruesa de la manipulación.
El Barça seguía recibiendo elogios por su fútbol de control, con increíbles porcentajes de posesión de balón, por el riesgo en la defensa, por la salida del balón desde la portería propia y por una tremenda efectividad en el gol y en su combinación de equipo para conseguirlo. Para colmo, de la cantera aparece el mejor jugador del mundo sin comparación pasada y presente a pesar de los reiterados intentos de desacreditar su talento frente a otros talentos terrenales pero ninguno celestial como él, por su excelencia en todos los registros y máximo dominador en la faceta de gol, rompiendo todas las estadísticas.
Para restar protagonismo al Barça, el Madrid ficha al supuesto segundo mejor jugador y para demostrarlo se le ficha pagando lo que nunca se ha pagado por un jugador, al menos en eso sí que es el primero. También se ficha a un entrenador cuya filosofía es ganar a cualquier precio y favorable a la histórica política madridista de que gran parte de los partidos se ganan fuera de los terrenos deportivos; presionando a los árbitros, menospreciando al rival, tensionando a los propios jugadores, centrando en su figura las críticas principales para aligerar de la carga a su equipo, violentando a las aficiones y entrenadores rivales. Nunca HABLANDO DE FÚTBOL para tener mejores opciones de ganar sobre el terreno de juego. Aunque su filosofía es efectiva, agrediendo a entrenadores contrarios, esperando a los árbitros en el parking, filtrando supuestos dopajes, protestarlo todo, violentar a sus jugadores respecto al jugador rival, no consigue desbancar al Barça que sigue dominando a pesar de tener alguna muestra de cansancio pero con un palmarés excepcional. 14 títulos de 18 jugados en cuatro años es un registro desorbitante en el fútbol profesional. En el haber del entrenador competitivo, Mourinho, está el haber vaciado al entrenador del Barça, Guardiola, que decide tomarse un tiempo sabático.
Por si el conflicto no fuera suficiente en la competición doméstica, entra en juego la selección española que representada mayoritariamente por jugadores del Barça y en menor medida por jugadores del Madrid, sus entrenadores deciden con criterio inteligente aplicar en lo que puedan el estilo Barça y dejar en el pasado furias descontroladas. Ese toque característico que lo hace inconfundible es bautizado como tiki-taka como una metáfora de burla hacia un estilo aburrido porque no deja jugar al otro equipo. Y en contraposición impregnan en el Madrid el juego de contraataque y una gran efectividad en el gol.
Sorprendentemente los forofos del madridismo tienen una conversión patriótica cuando con ese estilo la selección española gana una Eurocopa y un Mundial. Y el tiki-taka pasa a maravillar al mundo  y es el buque insignia de la campeona del Mundo. No importa su contradicción, porque sobresalientes en la manipulación introducen la idea que ese estilo de toque se inició en la selección y el Barça pasó a copiarlo. Un podio para la manipulación pero triste medida de la inteligencia que si se queda sólo en el terreno deportivo es un mal menor, aunque ya hay demasiadas evidencias de que la miseria trasciende a la política.
En otra medida, el máximo jugador madridista, Cristiano Ronaldo, bueno, creído y ambicioso, portugués por más señas, como su entrenador, tiene una guerra particular con las portadas. Las quiere para él y no puede soportar que se las dediquen a Messi, el mejor jugador del mundo. Las aficiones contrarias a Ronaldo le recuerdan a Messi con gritos de provocación.
Así se llega al partido de semifinales de la Eurocopa de 2012 en el que se enfrentan las selecciones de España y Portugal. Ronaldo frente a sus compañeros del Madrid y frente a sus oponentes del Barça. El juego de España, liderado por los jugadores del Barça, fiel a su tiki-taka, frente al juego de Portugal, fiel a un estilo Madrid de contraataque y la pegada de Cristiano. Una lectura Barça-Madrid en un España-Portugal.
Las contradicciones se entrecruzan sin vergüenza y razón.
Los independentistas catalanes ni les va ni les viene.
Los aficionados del Barça con ideas independentistas nunca se alegran cuando gana España, más allá de la indiferencia. Ahora desean que gane España para que no gane Cristiano y pueda hacerle sombra mediática a Messi, que no puede defenderse porque no juega la competición al ser argentino. Que gane España es un triunfo para el juego del Barça en oposición al juego del Madrid.
Los españoles separadores siempre quieren que gane España.
Los españoles excluyentes y toreros siempre quieren que gane España aunque lamentan que algunos jugadores sean catalanes y vascos, aunque no tanto si los jugadores del Barça no son catalanes, que nos llevaría a una interpretación racista.
Los madridistas quieren que gane España pero que los méritos sean para los jugadores del Madrid y no tener nada que agradecerles a los del Barça. Pero si gana Portugal será un mal menor porque así Cristiano puede tener la oportunidad de superar a Messi en los foros madridistas que desean que sea el mejor jugador del mundo, aunque sea mentira. Y que si marca Cristiano, sea por fallo de un jugador del Barça y que no queden en evidencia los jugadores del Madrid.
También hay madridistas que idolatrados por la fuerza portuguesa del Madrid, jugadores y entrenador, prefieren que gane Portugal para no tener que agradecer nada al Barça y aplaudir al clan portugués que sigue mandando en el Madrid y es el principal valedor de la esperanza de acabar con el ciclo barcelonista.
Y que Pepe, el jugador portugués del Madrid, si rompe la pierna a algún jugador español, que éste sea del Barça.
Y no decimos nada sobre las opiniones que defienden que deporte y política no deben mezclarse, pero son los primeros en defender una bandera en la grada, un himno en los altavoces y una cara pintada de colores patrios. Y la alteración de la agenda política para hacer acto de presencia en los palcos VIP y saltar de alegría frente a los goles patrimoniales.
Bienvenidas las contradicciones si llegan sin armas en la mano.

27.4.12

Josep Guardiola, gràcies

Quan hom s'inicia en l'esport d'equip a través del futbol, ​​ho fa a primerenca edat i busca referents, herois, amb els quals orientar i exercir l'esport. Fins i tot orienta la seva situació en el camp segons sigui aquesta mateixa posició l'executada per l'ídol.Curiosament si al llarg dels primers anys es canvia d'heroi, cosa habitual en els nens, també es demana a l'entrenador el canvi de lloc al camp, encara que de vegades ja no hi ha punt de retorn i si t'has iniciat com a defensa, aquí et quedes i només si el teu objectiu és fer gols i no els fas, la teva carrera es reinventa a una altra posició al camp, la banqueta o l'elecció d'un altre esport més individual. El futbol és una de les primeres activitats en el món en què es descobreix el fracàs i la frustració i la manera de superar aquest primer mal tràngol pot ser de gran influència en el teu futur en l'edat adulta.Certament hi ha alguna cosa de cert en això que fa que entrenadors de jugadors infantils, no tots, intentin inculcar la formació als nois a través de l'activitat esportiva, sent la prioritat l'educació. Conceptes educatius sobre la victòria o la derrota, l'equip són tots, la felicitació a l'adversari, la generositat amb el company, la cultura de l'esforç, el respecte a l'àrbitre, el gol és un treball del conjunt i, en definitiva, l'esport és cultura i educació.Malauradament no és un objectiu fàcil quan els referents professionals no es comporten com a tals i els herois, jugadors i entrenadors, i la societat esportiva en què exerceixen la seva autoritat, no són models d'imitació, així com els aficionats que amb la seva emoció i diners mantenen tot el muntatge. El guanyar com a única meta i a qualsevol preu és la màxima en que se sosté el futbol professional i el seu mirall enfront dels imitadors infantils exerceix una mala influència.Per això, quan cíclicament apareixen dignes models de joc creatiu, respecte al contrari, esforç solidari, acatament als jutges, i educació cap a l'esport, de forma automàtica es construeix el seu antagonista que com a característica intrínseca és destruir més que crear i que no té vergonya d'utilitzar la manipulació informativa i la mentida com armes principals per enfonsar el nou patró de joc, dins i fora del terreny.No forma part de l'esport. Forma part de l'educació, de la mala educació. I el triomf d'aquest mal ens demostra que l'esperança disminueix mentre seguim invertint en armes i retallant en educació. En el fons som depredadors, però som els únics que ens aniquilem entre nosaltres. I amb el futbol aprenem de petits que l'únic que val és sortir del camp amb el triomf, que és l'únic que tindrà èxit fora d'ell.Tot i la realitat, gràcies a tota la gent i als entrenadors que encara s'esforcen a canviar les coses i en donar un altre valor a la frase tòpica: el futbol és així.Gràcies, Josep Guardiola

Josep Guardiola, gracias


Cuando uno se inicia en el deporte de equipo a través del fútbol, lo hace a temprana edad y busca referentes, héroes, con los que orientar y ejercer el deporte. Incluso orienta su situación en el campo según sea esa misma posición la ejecutada por el ídolo. Curiosamente si a lo largo de los primeros años se cambia de héroe, algo habitual en los niños, también se pide al entrenador el cambio de lugar en el campo, aunque en ocasiones ya no hay punto de retorno y si te has iniciado como defensa, ahí te quedas y sólo si tu cometido es meter goles y no los haces, tu carrera se reinventa a otra posición en el campo, el banquillo o la elección de otro deporte más individual. El fútbol es una de las primeras actividades en el mundo en la que se descubre el fracaso y la frustración y la manera de superar ese primer mal trago puede ser de gran influencia en tu futuro en la edad adulta. Ciertamente hay algo de cierto en ello que hace que entrenadores de jugadores infantiles, no todos, intenten inculcar la formación a los chicos a través de la actividad deportiva, siendo la prioridad la educación. Conceptos educativos sobre la victoria o la derrota, el equipo son todos, la felicitación al adversario, la generosidad con el compañero, la cultura del esfuerzo, el respeto al árbitro, el gol es un trabajo del conjunto y, en definitiva, el deporte es cultura y educación.
Desgraciadamente no es un objetivo fácil cuando los referentes profesionales no se comportan como tales y los héroes, jugadores y entrenadores, y la sociedad deportiva en la que ejercen su autoridad, no son modelos de imitación, así como los aficionados que con su emoción y dinero mantienen todo el tinglado. El ganar como única meta y a cualquier precio es la máxima en la que se sostiene el fútbol profesional y su espejo frente a los imitadores infantiles ejerce una mala influencia.
Por ello, cuando cíclicamente aparecen dignos modelos de juego creativo, respeto al contrario, esfuerzo solidario, acatamiento a los jueces, y educación hacia el deporte, de forma automática se construye su antagonista que como característica intrínseca es destruir más que crear y que no tiene vergüenza de utilizar la manipulación informativa y la mentira como armas principales para hundir el nuevo patrón de juego, dentro y fuera del terreno.
No forma parte del deporte. Forma parte de la educación, de la mala educación. Y el triunfo de ese mal nos demuestra que la esperanza disminuye mientras seguimos invirtiendo en armas y recortando en educación. En el fondo somos depredadores, pero somos los únicos que nos aniquilamos entre nosotros. Y con el fútbol aprendemos de pequeños que lo único que vale es salir del campo con el triunfo, que es lo único que tendrá éxito fuera de él.
A pesar de la realidad, gracias a toda la gente y a los entrenadores que todavía se esfuerzan en cambiar las cosas y en dar otro valor a la frase tópica: el fútbol es así.
Gracias, Josep Guardiola

25.4.12

Riurà bé qui riurà darrer & El último es el que ríe bien

El Barça eliminat pel Chelsea de la Champions a la semifinal, 24-4-2012.
JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA
El Madrid eliminado por el Bayern de la Champions en la semifinal, 25-4-2012
JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA

17.8.11

La tendenciosa realización de un partido de fútbol: cómo hacerlo

Cuando un espectador contempla ante el televisor la retransmisión de un partido de fútbol debería saber que una realización nunca es objetiva por muchas que sean las cámaras que recojan la acción en directo. El grado de empatía o fanatismo que tenga el espectador por uno de los contendientes puede llegar a dejar anulada su capacidad analítica frente al medio dando por hecho que lo tenga, que es mucho suponer ante la clara falta de alfabetización de la mayoría del público televisivo. Si uno es capaz de observar ciertas pautas en una realización futbolística podrá fácilmente indicar si dicha dirección televisiva ha favorecido los intereses de su público fiel o hacia unos determinados colores. Habitualmente cuando el forofo se indigna por una realización que ha favorecido al equipo contrario, es porque considera que algo ha pasado para no sentirse satisfecho del tratamiento, con lo que en cierta manera el espectador es más analítico cuando la corriente le va a la contra, está más alerta, que cuando rema a favor.
Hay muchas formas de tratar la información y hay muchos factores que complican una producción en directo, pero cuando se suman en una determinada dirección, no hay lugar a dudas que la realización ha sido manipulada.
1.- La emisora de producción
Las cadenas responsables de la señal televisiva y de la producción tienen sus antecedentes, ya sean políticos, comerciales o de influencia geográfica y ya se da por hecho en la mayoría de ocasiones que parten con un subyacente favoritismo hacia el equipo local. Al ser consciente de ello, las cadenas competidoras que compran la señal procuran tener sus propias cámaras, cuando tienen permiso o contrato para ello, que de manera autónoma capturan imágenes independientes para que en el tratamiento posterior de la información puedan elaborar reportajes con acciones que la retransmisión oficial no ha recogido. Incluso en retransmisiones de excepción por su importancia como una final o un campeonato del mundo, hay acuerdos para que en la misma retransmisión en directo la cadena compradora pueda pinchar en un determinado instante una de sus cámaras autónomas, como entrevistas a los suyos o repeticiones desde un ángulo diferente. No fiarse del emisor es lo que hace que otros emisores procuren cubrirse las espaldas para obtener material inédito por si el principal emisor ha influenciado en la realización o simplemente ha tenido un mal día.
2.- Tradición democrática.
Si por casualidad la emisión se produce desde un país totalitario o con poca cultura democrática, se puede poner la mano en el fuego que cualquier tratamiento de la información no tendrá ninguna intención objetiva y no sólo para favorecer al equipo local, sino también para ensalzar valores patrios que mezclen con mayor interés el deporte con la política.
3.- El equipo de realización.
Los profesionales televisivos también tienes sus colores y puede que se dejen llevar por su simpatía hacia uno de los equipos, habitualmente el local, y aunque se entiende que tienen una alta responsabilidad hacia la información que transmiten, la realidad demuestra cada día que uno de los tratamientos más subjetivos se da cuanto más cercano está el comunicador del entorno natural.
4.- La audiencia
El emisor tiene su público natural al que se dirige y gracias a su fidelidad puede obtener publicidad por sus índices de audiencia. Y ese público es fiel porque ve y escucha lo que quiere ver y escuchar. Por ello tiene sus preferencias por unas emisoras y no ve otras. Si la emisora en cuestión no tuviera presente las características de su audiencia estaría tirando piedras a su propio tejado. Es hasta cierto punto natural que se admite un cierto grado de manipulación siempre que vaya a favor, aunque ello contradice los principios éticos de la base del periodismo, aunque no los de las propias estrategias comerciales.
Ser consciente de esos cuatro principios primarios protege mejor la capacidad observadora del espectador antes de sentarse en su butaca y asistir a la propia realización televisiva que también suma sus propios factores de tratamiento.
5.- No siempre mayor cantidad de cámaras indica mayor objetividad, más bien al contrario. Una sola cámara en continuidad cubriría mucho mejor el principio de objetividad y si el ángulo de cobertura fuera general, todavía más, si bien el espectáculo televisivo sería pobre y no utilizaría todas las propiedades del lenguaje del medio. Utilizar una gran cantidad de cámaras permite al realizador enriquecer la retransmisión para recoger mayor número de detalles y seguir la acción desde diferentes ángulos, pero también le da a su responsable la posibilidad de seleccionar la información a su criterio y éste puede ser influido por sus afectos, cuando no por la filosofía de la emisora.
6.- La distribución y cobertura de las cámaras ya puede facilitar una selección especial. Como más cámaras dirigidas al público local, a sus dirigentes, a su banquillo y a las acciones de su entrenador. En su proporción desigual da al realizador más probabilidades de pinchar a favor del local.
7.- Ocultar repeticiones de jugadas conflictivas del equipo local y mostrar con todo detalle las del equipo oponente. A pesar de la generosa cobertura televisiva, curiosamente no siempre se da la mejor imagen cuando va contra los propios intereses. Las jugadas de fuera de juego son las más representativas. Para demostrar la infracción la cámara está en línea con el infractor; para sembrar la duda el ángulo está desplazado y no puede asegurarse que se infrinja la regla. O simplemente no repetirla o hacerlo insistentemente según interés. La facilidad tecnológica de la cámara lenta permite mayor demostración de los lances del juego que adquieren dramatismo ante la falta del jugador contrario.
8.- Las pausas en el juego permiten el acercamiento al detalle, a lances paralelos o alternativos del juego. Mostrar el enfado del entrenador, del público o de los jugadores hacia decisiones del arbitraje, y recuperar imágenes que no se han visto sobre la actitud negativa de los jugadores adversarios, como faltas, llegando a transmitir la sensación que el equipo contrario ha cometido muchas más infracciones de las que ha sido penalizado.
9.- Utilizar elementos característicos del lenguaje de la imagen. Ángulos en picado para minimizar al adversario y en contrapicado para ensalzar al propio. Uso de los primeros planos para favorecer la personalidad del local y mostrar con planos más abiertos, alejar, al adversario.
10.- Y finalmente, y no menos importante, el equipo de comentaristas, uno de los factores de manipulación más evidentes y que demuestran hasta qué punto es un valor determinante. Por ello muchos espectadores silencian los comentarios y eligen el canal dual, cuando es posible, con comentaristas más favorables o supuestamente objetivos frente a la narración. También la opción de escuchar la locución radiofónica favorita  mientras se ve la televisión es una opción muy habitual.
Los comentaristas analizan las jugadas con desigual acierto y para dar muestras de supuesta objetividad invitan a profesionales en activo o ex futbolistas para que les ayuden en las apreciaciones, si bien es en estos casos cuando más se demuestra el grado de fervor hacia uno de los equipos por la parcialidad de los comentarios, que minimizan la falta propia y acentúan la ajena.

No obstante la objetividad es un valor relativo y damos por sabido que nuestros sentimientos no son ajenos al tratamiento y observación de la información, aunque si el profesional y el espectador tiene conocimiento de los factores que le hacen manipulador y manipulable, estaremos más cerca del justo valor del análisis que no debe ser otro que juzgar con la misma regla a ambos adversarios lo cual permite indagar en razones sin que ello impida que nuestras alegrías tengan color y por todo ello seremos respetados. Si no se es capaz de ello, al menos que no forme parte de surrealistas tertulias o deje por escrito opiniones de dudoso valor; su silencio sería de agradecer.

11.4.11

Cursa de Bombers, 2011

Mundo Deportivo

Una any més la Cursa de Bombers de Barcelona ha batut el record de participació amb 20.000 atletes de totes les categories. I si aquest número no hagués estat el límit d'inscripció, uns quants milers més. L'aposta, però, està esdevenint una gran operació de marketing d'algunes marques comercials i al capdavant la més especialista de l'esport com és Nike, l'organitzadora de l'esdeveniment. Quan la cursa va començar ara fa uns quants anys, l'aspecte competitiu i de circuit ràpid, feia que només s'atrevissin els corredors populars habituals. El pas dels anys i l'aspecte festiu de la competició ha fet augmentar el nombre d'inscripcions que en poc temps ha esdevingut una prova clàssica de Barcelona. Però posats a millorar futures edicions estaria bé rebaixar el preu de la inscripció donat que no deixen de ser marques comercials les que impulsen la cursa i per qualsevol empresa tenir un llistat de possibles usuaris dels seus productes té el seu preu en or. És veritat que el preu és un filtre perquè no s'apunti tothom, però aquest any s'ha vist que no n'hi ha prou. Són molts els atletes populars que esperen aquesta cursa com un test personal de millorar la seva millor marca personal, i perquè qualsevol cursa popular és un repte contra un mateix. Però el límit d'inscripcions i l'expectativa de participar i viure una emoció esportiva, fa que molts atletes molt ocasionals s'apuntin a la cursa i deixin sense plaça a altres més permanents en això de les curses populars. Com que les inscripcions s'acaben aviat, molts no volen renunciar i corren sense semarreta dorsal. Potser s'haurà de començar a limitar per temps i mantenir la competició com esportiva i més important de les curses populars pel nivell dels seus atletes, els quals es motiven amb la seva preparació. Els que vulguin començar amb això de les curses que comencin per exemple amb la cursa del Corte Inglés, que també és una gran festa i també es pot fer sense preparació o fins i tot a peu. Veure com molts participants de la Cursa dels Bombers combinaven el córrer amb l'anar a peu, pot ser una imatge festiva, però no esportiva d'alt nivell popular, una de les fites amb les que va començar l'esperit de la Cursa del Bombers. I quan això sigui així, potser serà hora de retirar-me o entrenar-me més per no fer un discret temps de 68 minuts, però el que sí vaig tenir clar és que si per un moment les cames o la respiració o la gran acalorada per la temperatura ambiental em feien aturar un instant per refer-me, aquest moment seria per abandonar, per ser honest amb mi mateix i amb l'organització. I aquest cop em va anar d'un pél i més quan en el quilòmetre 8 vaig passar pel costat del cotxe aparcat. La temptació em va fer baixar el ritme i no vaig poder superar la marca de l'any anterior. És clar que al meu favor està el fet que tinc un any més i certes facultats minven.

10.9.07

Velocitat relativa

Senyor Einstein, no ens cal la ciència per demostrar
que la velocitat és relativa



Un parell de fragments de les notícies esportives del dilluns 10 de setembre del 2007 ( El Periódico de Catalunya).


1) La recta final de la F-1. Màxima emoció al Mundial. Alonso treu el geni. L’asturià apallissa Hamilton, humilia els Ferrari i es col·loca a tres punts del líder del Mundial. Ron Dennis, el patró de McLaren, va plorar a l’aconseguir el sisè doblet de la temporada.











Foto AP/Luca Bruno/10.9.077El Periódico
Foto AP/Alessandra Tarantino/10.09.07/El Periódico














2) Powell bat Powell. Una altra exhibició del velocista més ràpid del planeta. El jamaicà Asafa Powell supera el seu rècord del món dels 100 metres i deixa la marca en 9.74 segons.


La primera notícia va ocupar el 90 % de la portada i les quatre primeres planes.
La segona notícia un racó inferior de la portada i la plana 17 de l’especial d’esports encapçalant la secció poliesportiva.
La mostra va tenir si fa no fa una proporció semblant en les notícies esportives dels mitjans en qualsevol suport paper o audiovisual.
El tema és dels que no calen comentaris.
Però es fa inevitable la temptació de sucar-hi pa, per si hi ha algú que se li escapa per excés de velocitat.
La societat té nous paràmetres per valorar les activitats socials i en aquest cas les esportives i si alguna cosa té partidaris i detractors per igual és la consideració del món de la fórmula 1 com un esport. I en aquesta dualitat rau la polèmica perquè, per seny, en cap cas es pot considerar un esport una activitat que fa ús de cavalls artificials per guanyar una carrera. En tot cas la denominació d’activitat esportiva és més adient ja que participa de regles de competició i de l’emoció entre vencedor i vençuts. El risc de deixar-hi la vida no és tan esportiva però, per rauxa, participa del suspens de la tragèdia amb documentats antecedents històrics i en la morbositat podria raure una especial atracció; malauradament l’expectació s’ha reduït dràsticament amb la seguretat estructural dels vehicles; ara queda l’alternativa, també espectacular, de veure una pinya o un parell de voltes de campana amb la engrescadora imatge final, això si, d’un pilot il·lès dins un cotxe destrossat. Valors aquests últims que ningú s’atreveix a destacar com a motivacions principals, per no dir el més morbós de tràgic final amb famós inclòs i haver tingut el privilegi de ser-hi, si és en el circuit millor, o per la tele, com a succedani. És la vida en directe i som així de capgirats.
Si les altes i velles autoritats mundials de l’esport ho fossin del costat dels partidaris ja haguessin accelerat la burocràcia per incloure la modalitat en els jocs olímpics o un campionat del món amb les reglamentaries eliminatòries entre estats amb bandera i himne. I si en són fans, no deuen trobar la manera de fer colar per esport una activitat que no ho és pas. Se’ls hi veuria el llautó.
En el cas del cotxes les autoritats són les marques i el seu mercat és el prestigi comercial i publicitari amb la complicitat del món de l’espectacle televisiu i el periodisme esportiu que ja fa temps que ha perdut el nord.
Si algú tingués interès en saber el perquè milers de seguidors omplen circuits per veure passar cotxes, passar calor i veure la carrera en diferit per la televisió, potser caldrien investigacions sobre el grau d’addicció i amansiment que pot produir en el cervell la benzina cremada. Els de la grada VIP té el sentit que té i que només un VIP pot arribar a entendre, però es constata que cada vegada n’hi ha més i que també són més els nens que ho volen ser de grans, però em temo que només per poder anar al circuit i fer-se la foto amb els pilots i veure les barbys de prop.
El perquè encara n’hi ha més que ho segueixen en directe per televisió forma part del costat fosc del ser humà o dit d’una altra manera, seguir una cursa a l’hora de dinar per no perdre’s la velocitat de com un grapat d’assistents aconsegueixen canviar quatre rodes en uns segons que poden acabar determinant el guanyador de la cursa. Ben pensat, és una lliçó sobre la importància del treball en equip i com els mèrits i els diners són per uns pocs que diuen molt de l’equip però no s’hi consideren.
Si en algun moment el món de l’esport ha format part de l’educació, en seria difícil trobar el període. L’esport professional ha entrat de ple en el món de l’espectacle i la velocitat i la durada són paràmetres de rigor que no es poden deixar de costat.
No hi ha dubte que un 9,74 segons en 100 metres és un mèrit esportiu d’admirar quan aquesta marca es fa a peu. Per molt que ajudi un vent a favor de 1,7 metres per segon.
Però l’admiració i les portades se les emporta un pilot que dalt d’un cotxe de fórmula 1 en 9,74 segons pot fer 1000 metres i si no es fa rècord mundial és perquè els circuits i els motors no són homologats.
I per si no n’hi ha prou en destacar el cotxe per damunt del pedestre, cal estar pendents i perseguir les males arts de dopar els circuits humans per esgarrapar alguna dècima i centèsima al rellotge, perquè, recordem, l’any 1968 el rècord era per Jim Hines (EUA) amb 9,95.
39 anys per reduir 0,21 dècimes.
Una carrera de 100 metres no es fa a l’hora de dinar perquè ens duraria un glop i no com l’altre que cobreix l’aperitiu, el dinar, les postres, el cafè i una migdiada en posició de butaca.
En el fons deu ser l’enveja; mai arribarem enlloc corrents, però potser sí amb l’ajuda del cotxe. La cultura del cos per sota de la cultura del cotxe. Aquesta deu ser també l’explicació del perquè ens passem hores embussats a la carretera i tenir aparcat el cotxe més de vint hores al dia, això si, en llocs diferents.
Les limitacions del nostre cos ens obliguen a buscar alguna cosa artificial que acceleri les nostres possibilitats naturals.
Senyor Einstein, no ens cal la ciència per demostrar que la velocitat és relativa.

8.5.06

Cursa popular

En primer lloc, participar en una cursa popular és una de les coses més ximples que pugui oferir l’esport. En segon lloc, que una vegada has participat en una, ja no ho pots deixar. En tercer lloc, ja no penses com al principi i mai més valores el perquè pensaves que una cursa popular era d’allò més ximple.

Ara, participar en una cursa popular esdevé una mena de test vital. Comença amb el convenciment que et podràs superar a tu mateix en el teu record-rècord personal. Als pocs minuts ja estàs convençut que ho faràs i a més la teva fantasia et proclama guanyador en la teva categoria, la qual cosa imprimeix velocitat a les teves cames. Els teus contrincants van quedant enrere i si no avances més es perquè has d’anar fent ziga-zaga per no atropellar als més lents. Abans d’arribar a la meitat ja apliques la tècnica d’arrossegament, millor dit, te n’aprofites. Consisteix en buscar al corredor que vagi al teu ritme i posar-te al darrera per seguir la seva estela i que et tapi la resistència del vent i altres partícules materials. Com la cosa funciona, ja et penses que pots augmentar el ritme i et busques un altre arrossegador. No cal dir que en el meu cas m’arrossega millor una noia, però no fa res deixar-la si no et serveix prou (en altres condicions és un pensament masclista). De tant en tant gires el cap per veure si no hi ha algú que s’aprofita del teu ritme i també per saber els milers de corredors que estàs deixant enrere. Si hi ha públic que anima t’engresques més i aixeques més el peu de terra per crear una figura general més atlètica. El cor ja ha agafat un batec calent i la samarreta s’humiteja del suor desprès. És una sensació de plenitud. Trobes solucions a allò que et neguitejava el divendres i ara saps com actuaràs el dilluns. Et sembla que l’informe que has començat a llegir t’acabarà agradant si esperes a la pàgina cent. I la pel·lícula d’acció de la tele programada a primera hora de la tarda serà una meravella per fer la migdiada. Uns quants quilòmetres més i ja sabràs com pagar els deutes, escriure la propera novel·la, fer una dieta adequada i assistir a un compromís familiar amb una bona disposició. Comença la pujada i sense voler-ho el teu enèsim arrossegador se’n va. La gola està seca i la respiració passa a fer bufecs que a més són sorollosos. En l’horitzó es perfila l’esperança i fas un darrer esforç fins a l’avituallament. L’aigua és miraculosa i refresca el cos per dins i per fora, però el cervell no sembla part del cos; ell va a la seva i transmet senyals d’alerta en forma de cent neguits indesxifrables des dels dits dels peus fins a l’orella que fins ara no pensaves que també participava. I un, dos, trenta, cinquanta, cent corredors que s’atreveixen a passar-te. I aquell, que té trenta anys més que tu. I aquella, que encara és una nena. Mare meva! No és que pensis en la teva mare, és només una expressió de que la cursa no va com al principi. Una mica més d’aigua i comença la baixada. Et deixes anar però ara la musculatura necessita més oxigen i més fortalesa. Perquè no has fet més peses? Quina calor que fa! No miris el rellotge! No miris enrere! I ja no te’n recordes quina era la solució que havies trobat per dilluns, només que t’esperen uns darrers quilòmetres de penitencia, d’enganyar primer al cervell de que encara tens forces i tirar aigua damunt les cames com una carícia perquè no em deixin tirat. Això comença a ser insuportable, les orquestres d’animació distribuïdes per tot el recorregut et semblen patètiques quan en realitat aquest efecte el fas tu. I els crits de la gent amb el, ànim que ja falta poc, és una mentida cruel. Que n’és de miserable la gent! Aquesta serà la darrera cursa. Quina cosa més estúpida! I a més ara no tinc aigua. Per un moment penses en els corredors que han caigut fulminats per un atac de cor i el teu sembla sensible al pensament i ja batega amb arítmia. Si morir-se ja és de per si una putada, fer-ho en una carrera popular no tindria qualificatiu. Amb la de coses importants que té la vida, i tu aquí perdent miserablement el temps. Però no pots abandonar i menys en la teva darrera carrera. I arriba el darrer quilòmetre i els laterals són plens de gent que aplaudeixen i fan fotos i t’obliguen a somriure per demostrar que els deu quilòmetres els fas cada dia i allò és un entrenament. Però no enganyes a ningú quan els llavis són una ganyota que desfàs amb la mà. Perquè els cent metres es fan tan llargs? Però si a aquesta noia l’he passada al primer quilòmetre! I el teu orgull fa el darrer esprint per arribar al davant i a punt d’explotar aixeques la mirada per veure el rellotge digital i creuar la meta amb... alegria i sorpresa. He rebaixat vint segons la meva anterior marca! És increïble, no pot ser, agafa aire, respira, aixeca els braços i nota el teu cos exaltant de vida; he aguantat bé, he patit una mica a la pujada, m’he sabut dosificar, la gent ha animat molt, has de beure més aigua abans de començar, he de treballar més els bessons i fer més abdominals, i menjar més pasta i perdre un parell de quilos. I en la proper cursa, d’aquí un mes, ja podré rebaixar un parell de minuts la meva marca.

Una cursa popular és una meravellosa ximpleria.