22.7.10

La invasió dels lladres de cossos



Passen coses estranyes a la comunitat. Els pacients diuen que les persones del seu entorn, siguin pares, parelles o nens no són els mateixos que abans. Dies més tard s’ho repensen i acaben dient que estaven equivocats. L’alarma ja ha pres i alguns habitants comencen a investigar fins a adonar-se’n que molta de la gent que coneixen tenen canvis de personalitat, són investits per conductes que els fan similars i mancats d’emocions. No tenen criteri individual i s’ajunten per unificar objectius marcats pels forasters. Els que conserven la consciencia descobreixen horroritzats que la població està sent víctima d’una invasió exterior. Unes plantes infecten els cossos i quan l’innocent s’adorm, les espores fan créixer una còpia del cos i destrueixen l’antic. Quan desperten, ja formen part d’una comunitat obedient, pensen i parlen igual i han estat infectats per una personalitat comuna. S’organitzen trobades per repartir plantes perquè els nous membres facilitin la mutació a familiars i amics mentre aquests dormen i així, al dia següent, tots obeiran per sempre més sense pensaments propis, ni sentiments diferents. Els que encara no formen part del nou ordre, s’han d’amagar o fer veure que ja formen part d’ells, dissimulant els seus sentiments i quan es mouen ho fan sense expressió. Així sobreviuen, però no poden saber qui està o no infectat, perquè tots són o fan veure que són iguals, i quan algú creu veure algú diferent, pot ser que per un simple gest es delati. Viuen atrapats en una comunitat de pensament únic sense poder mostrar-se diferents.

D’aquest referent de ciència ficció, Els lladres de cossos de Jack Finney (Invasion of the Body Snatchers) se n’han fet diferents adaptacions cinematogràfiques:La invasió dels lladres de cossos,1956; La invasió dels ultra cossos, 1978; Segrestadors de cossos,1993; i Invasió, 2007. La capacitat de l’argument per fer-ne lectures paral·leles ha estat la raó del seu èxit i de repetir-ne producció en funció de la preocupació de la època. Així, successivament ha avisat sobre l’amenaça comunista, denunciat del perill de les sectes, del poder del militarisme, per acabar alertant sobre les pandèmies i les psicosis col·lectives.

L’al·legoria també ens és propera.
Durant segles unes espores han estat infectant la població i lentament han homogeneïtzat les idees, han fet població submisa amb incapacitat per qüestionar el poder i amb pèrdua d’identitat. Pertànyer a la indivisible gran nació és la única sortida als problemes que la ment i el cor produeixen. I per molt que alguns cridin per avisar del perill de l’assimilació, els lladres de cossos continuen creant nous adeptes a la seva causa. No val la pena ser disconforme per un futur incert i la única amenaça es el localisme i la diferencia representada per un sentiment independent que pretén fer persones amb criteris individuals, emocions contrastades i pensament racional. Deixeu-se envair. No patireu. No us resistiu. Sereu més feliços. Dormireu més bé. Sereu indivisibles. Altres decidiran per vosaltres. Una sola llengua. Una sola bandera. Un sol poble. Ja no tindreu por. Per iguals.

Podíem haver triat un altre referent cinematogràfic el qual també hagués servit per aquest exercici d’interpretació, com La nit dels morts vivents, però calia trobar un acord de mínims per fer declaració de principis i és clar, estar viu és millor que estar mort, i la condició de viu és un motiu d’esperança.

22.6.10

José María Ricarte Bescós

Has muerto a los 77 años. Casi sin avisar, aunque tú dirías que es mejor así, porqué las malas noticias mejor de golpe y no poco a poco si el final va a ser el mismo. Pero estoy seguro de que hubieras preferido una muerte anunciada con el tiempo suficiente para ordenar tus papeles, o quizás, para rescatar en tu último aliento ese espíritu burlón que dejabas ir a cuentagotas y que se confundía casi siempre con una fina ironía.
Nos conocimos tardíamente y yo formé parte de los muchos ayudantes que entorpecían tus clases de creatividad a cambio de diálogo amable, profundo e inteligente, aunque a eso último, y a todo lo demás, ya te encargabas tu de poner en duda con algún que otro sarcasmo. Mutuas introversiones y una generación de por medio impidieron lo que se dice una reciprocidad más frecuente, pero aficiones cinéfilas,  circunstancias académicas y una cierta independencia hacia las cosas de palacio puntuaron con intensidad la relación, hasta el punto que cada nuevo encuentro era una complicidad más sobre un puñado de cosas. Por ello supe que tu currículum brillante en la publicidad y en la docencia universitaria era el éxito al que había llegado tu alter ego tras una vida de esfuerzo y sacrificio, y en esa trayectoria no sólo has dejado amigos y estudiantes que te lloran, sino también establecido paradigmas sobre la creatividad, empezando por teorizar que el concepto era asequible a todo el mundo, una forma de humanizar el conocimiento. Pero también que allí dentro había alguien más, un apasionado del cine que se había iniciado en la escritura de guiones y tras un periplo de juventud en la industria tuviste que elegir entre una vida incierta y apasionada o una vida más regulada. La publicidad te proporcionó una estabilidad que compaginaste durante años con el aire diferente de la enseñanza universitaria, y todos lo que te conocimos en uno u otro lugar no dudamos ni un momento que lo hacías con pasión, como así hubiera sido de elegir cualquier otro camino. Eras incapaz de hacer alguna cosa sin intensidad, y capaz de dotarlo de sentido si no lo tenía. Así es como todo el mundo te pedía cosas y tú, lo sabes, no sabías decir no. De vivir una placida jubilación a una de estresante. Hay cosas que matan y esa seguramente es una de ellas.
En una de nuestras últimas conversaciones sobre vida, cine y ficción  te insistí en que debías reservar tiempo de jubilación para desarrollar esa faceta de escritor que te permitiera revivir ese espíritu burlón para reflexionar sobre todo lo vivido, real o ficción, a través de ese tratamiento que tanto te gustaba, el más puro surrealismo sumado al filtro del humor. Asentías como valorando el poco tiempo que tenías, aunque ahora dirías que no esperabas que fuera tan poco.
En ese punto recuerdo como me contaste con tu peculiar estilo de buen narrador fragmentos de una película española, Amanece, que no es poco, que para ti era la más surrealista del cine sobre valores humanos, algunos diferentes, por ser españoles. Ahora sé que en el fondo hubieras suscrito muchas de sus escenas, como la que disertan el cura y el guardia civil sobre el libro albedrio; la reunión de las mujeres que sólo admiten a un hombre para que al final le puedan insultar libremente o los disparos del sargento de la guardia civil hacia el Sol porque éste había decidido aparecer por otro lugar.
La última vez que te vi fue un breve encuentro en el pasillo de la Facultad, nos abrazamos y quedamos en llamarnos para seguir debatiendo nuestros asuntos de escritor. Entraste en el ascensor y levantamos la mano con un gesto de hasta pronto. Las puertas se cerraron. No sé si subías o bajabas. Como tampoco que era la última vez que te iba a ver. A ti también, dirías.
Sí, José María, en realidad eras un independiente, un transgresor, un humorista, y un gran escritor. Espero que en algún lugar encontremos una muestra de ese verdadero José María que en varios momentos intuí. Si no es así, continuará siendo un secreto entre nosotros.
En cualquier caso, gracias por haberme considerado un amigo, aunque en este maldito momento no sé qué hacer con ello. Aunque sé que replicarías que son las cosas que tiene el libre albedrío.
Al hombre bueno, En tu recuerdo,
Amanece, que no es poco.

10.6.10

Perdidos en exceso



Perdidos en el primer acto. En la dramaturgia audiovisual se define como guionistas de primer acto a aquellos escritores que idean comienzos espectaculares, emocionantes e intrigantes pero después no pueden mantener el nivel inicial y se ven abocados a una huida hacia delante lo que hace subir el misterio a una cresta tan alta que es imposible hacer una lógica resolución en la bajada. Bien lo sabía el director del suspense Alfred Hitchcock que, ante un proyecto sobre la leyenda de un barco navegando en pleno Atlántico sin ningún signo de vida, no lo hizo debido a que nunca podría justificar un final a la altura del misterio inicial, como así se demostró años más tarde cuando otro director rodó Misterio en el barco perdido (1959), película que ni protagonistas y estrellas de la época como Gary Cooper y Charlton Heston pudieron salvar del naufragio resolutivo. Perdidos en la autoría. Los formatos televisivos de series de ficción continuada hacen de los guionistas los principales protagonistas de la producción, una especie de creativos al servicio de todos y no siempre al servicio de su propio equilibrio. Para empezar es imposible que la responsabilidad sea de un solo guionista y son muchos los que acaban interviniendo de manera parcial bajo la consigna de un editor de guiones que procura ligar el rompecabezas sin perder la razón por el camino. ¿Quién no ha vivido la dificultad de consensuar entre varias personas un simple texto?. Además, el equipo de guionistas se ve presionado por las intervenciones de otros factores televisivos como los productores, habitualmente impulsores del proyecto y la idea inicial, y los espectadores que a través del genérico audiencia, obliga a mover tramas y personajes al gusto de esta para que los ejecutivos mantengan el trabajo y la serie no sea cancelada rápidamente. También deben tener recursos para otorgar más papel a uno u otro personaje en función de si gusta más o por otro lado hacerlo desaparecer por excesivas reivindicaciones de un actor. A los guionistas de serie, no siempre identificados con los personajes y tramas que escriben, les queda el consuelo de saber que nunca caminarán solos. Perdidos en el género. Cuando se utiliza la convención género es para establecer unas reglas de la narración, una especie de contrato entre el autor y su destinatario para impulsar la unidad de las tramas y hacer creíbles los personajes en su tiempo y espacio. El Big bien televisivo hace que en un periodo corto de tiempo, por programación, cadenas o zapping, la narración audiovisual nos hace explorar formatos de gran contraste, el anuncio, la fantasía, el western, el policial, la intriga, el videoclip, el reality, el viaje en el tiempo, la comedia, las noticias, el videojuego ... Se entiende pues que el perfil del espectador actual está habituado a los impactos de todo género, lo que no se debe confundir en sí los sabe interpretar. Pero en una lectura retorcida de la situación se cree que ya que el espectador tiene esa capacidad para absorber material disperso, también sabrá comprender que si en una misma trama se le mezclan elementos de drama, comedia, fantasía, aventura, fantasmas, misterio, romanticismo, musical, religión, violencia, etc, aceptará como un cordero que ya que es abducido por lo imposible, no tiene por qué sentirse herido si no se cumplen todas las expectativas creadas.Pero en la confusión emocional del espectador éste aún conserva una cierta capacidad de raciocinio y ya no le sirve la excusa de que lo importante es el camino, qué bien nos lo pasamos, y no lo que nos espera al final, saber el porqué. Si hay que resignarse, al menos que no nos lo hagan pagar con excusas de mal narrador. El cerebro del espectador busca la estabilidad en la identificación de género al igual que el blanco es el equilibrio de los colores, y no la expiación del pecado en el acto televisivo. Perdidos en el final. La dramaturgia de los clásicos griegos también tenía por costumbre complicar tanto la vida a sus héroes que al final, incapaces de hacer que el protagonista resolviera por sí mismo el conflicto, hacían del arbitraje de los dioses la excusa perfecta para hacer finales a la medida . Como el formato de expresión era habitualmente el teatro, de esta intervención divina le llamaban Déus ex machina, por la maquinaria que hacía bajar hasta el escenario al intérprete del dios correspondiente que intercedió para resolver el conflicto humano. Un ejercicio habitual de los guionistas iniciados es plantear situaciones imposibles y encontrar la manera de salir de ellas sin perder el sentido ni la credibilidad. Quizá de esta práctica, que no siempre se resuelve favorablemente, en los últimos tiempos hay muchas series y películas que hacen que los muertos sean los protagonistas, aunque para no quemar todo en el primer acto, no lo sabemos hasta el final. Es el Déus ex machina actual. Perdidos siempre será el mejor calificativo para la aventura clásica de los náufragos en una isla desierta y que inmortalizaron Julio Verne y Daniel Defoe. Perdidos, por cierto, también es una serie televisiva de gran repercusión mundial. Pero esa es otra historia.



El Punt, Opinió, 10-06-2010

Perduts ben bé


Perduts en el primer acte. En la dramatúrgia audiovisual es defineix com a guionistes de primer acte  aquells escriptors que ideen començaments espectaculars, emocionants i intrigants però després no poden mantenir el nivell inicial i es veuen abocats a una fugida endavant, la qual cosa fa pujar el misteri a una cresta tan alta que és impossible fer-ne una lògica resolució en la baixada. Bé ho sabia el director del suspens Alfred Hitchcock, el qual, davant d’un projecte sobre la llegenda d’un vaixell navegant en ple Atlàntic sense cap signe de vida, no el va fer pel fet que mai podria justificar un final a l’altura del misteri inicial, com així es va demostrar anys més tard quan un altre director va rodar Misteri en el vaixell perdut (1959), pel•lícula que ni protagonistes i estrelles de la època com Gary Cooper i Charlton Heston van poder salvar del naufragi resolutiu.

Perduts en l’autoria. Els formats televisius de sèries de ficció continuada fan dels guionistes els principals protagonistes de la producció, una mena de creatius al servei de tothom i no sempre al servei del seu propi equilibri. Per començar és impossible que la responsabilitat sigui d’un sol guionista i són molts els que acaben intervenint de manera parcial sota la consigna d’un editor de guions que procura lligar el trencaclosques sense perdre la raó pel camí. Qui no ha viscut la dificultat de consensuar entre varies persones un simple text?. A més, l’equip de guionistes es veu pressionat per les intervencions d’altres factors televisius, com els productors, habitualment impulsors del projecte i la idea inicial, i els espectadors, que a través del genèric audiència obliga a moure trames i personatges al gust d’aquesta perquè els executius mantinguin la feina i la sèrie no sigui cancel•lada ràpidament. També han de tenir recursos per atorgar més paper a un o altre personatge en funció de si agrada més, o per altre banda fer-ne desaparèixer per excessives reivindicacions d’un actor. Als guionistes de sèrie, no sempre identificats amb els personatges i trames que escriuen, els hi queda el consol de saber que mai caminaran sols.

Perduts en el gènere. Quan s’utilitza la convenció gènere és per establir unes regles de la narració, una mena de contracte entre l’autor i el seu destinatari per impulsar la unitat de les trames i fer creïbles els personatges en el seu temps i espai. El Big ben televisiu fa que en un període curt de temps, per programació, cadenes o zàping, la narració audiovisual ens fa explorar formats de gran contrast: l’anunci, la fantasia, el western, el policíac, la intriga, el videoclip, el reality, el viatge en el temps, la comèdia, les noticies, el videojoc… S’entén doncs que el perfil de l’espectador actual està habituat als impactes de tot gènere, la qual cosa no s’ha de confondre en si els sap interpretar. Però en una lectura esbiegada de la situació es creu que, ja que l’espectador té aquesta capacitat per absorbir material dispers, també sabrà comprendre que si en una mateixa trama se li barregen elements de drama, comèdia, fantasia, aventura, fantasmes, misteri, romanticisme, musical, religió, violència, etc, acceptarà com un xai que, ja que és abduït per l’impossible, no té per què sentir-se ferit si no s’acompleixen totes les expectatives creades. Però dins la confusió emocional de l’espectador aquest encara conserva una certa capacitat de raciocini i ja no li serveix l’excusa de que allò important és el camí, que bé que ens ho passem, i no allò que ens espera al final, saber el perquè. Si ens hem de resignar, com a mínim que no ens ho facin pagar amb excuses de mal narrador. El cervell de l’espectador busca l’estabilitat en la identificació de gènere de la mateixa manera que el blanc és l’equilibri dels colors, i no l’expiació del pecat en l’acte televisiu.

Perduts en el final. La dramatúrgia dels clàssics grecs també tenia per costum complicar tant la vida als seus herois que al final, incapaços de fer que el protagonista resolgués per si mateix el conflicte, feien de l’arbitratge dels déus l’excusa perfecta per fer finals a la mida. Com el format d’expressió era habitualment el teatre, d’aquesta intervenció divina l’anomenaven Déus ex machina, per la maquinaria que feia baixar fins a l’escenari al intèrpret del déu corresponent que intercedia per resoldre el conflicte humà. Un exercici habitual dels guionistes iniciats és plantejar situacions impossibles i trobar la manera de sortir-ne sense perdre el sentit ni la credibilitat. Potser d’aquesta pràctica, que no sempre es resolt favorablement, en els darrers temps hi ha moltes sèries i pel•lícules que fan que els morts en siguin els protagonistes, tot i que per no cremar-ho tot en el primer acte, no ho sabem fins al final. És el Déus ex machina actual.
Perduts sempre serà el millor qualificatiu per a l’aventura clàssica dels nàufrags en una illa deserta i que van immortalitzar Jules Verne i Daniel Deföe.
Perduts, per cert, també és una sèrie televisiva de gran repercussió mundial. Però aquesta és una altra història.

El Punt, Opinió, 10-06-2010

3.6.10

L'anunci estrella de l'estiu

Un estiu més es renoven hits de marca per a la campanya estival al ritme de les noves, encara que siguin velles, estratègies que indiquen que la barreja de música enganxosa i imatge aventurera arriba amb un fort impacte a la ment dels indefensos consumidors que comproven el fàcil que és que, assegut al sofà, les cames es moguin i el seu cor bategui evocant una emoció que entra de ple en el món dels somnis de vigília, aquells que actuen amb nostàlgia del passat en alguns casos o amb expectatives de futur en altres, encara que l'intel·ligent espectador és conscient que seguirà enganxat al seu present sense canvis excessius en la seva aventura diària.
Potser provarà beure la seva cervesa directament de l'ampolla a l'ús més informal, tot i que aviat comprovarà que el ritme de vas d'escuma és més atractiu per a la sala d'estar i agafar l'ampolla amb la mà escalfa ràpidament el contingut. Aquesta rutina en trenta segons s'activarà a cada passada i per ser una experiència agradable es mantindrà durant un cert temps, el que reverteixi en la sensació d'enveja per no poder recórrer aquests bells indrets mediterranis a bord d'un veler i amb amics i amigues amants de la diversió i la cultura.

Estrella Damm amb el seu espot Mediterràniament relata el pont de Sant Joan que gaudeixen quatre joves per la festa tradicional catalana amb les seves fogueres i jocs artificials per seguir en veler de fàcil maneig cap a l'illa de Menorca i saltar pels seus carrers al ritme de la seva popular festa i recórrer les seves cales d'aigües verges per culminar en aquest altre racó paradisíac de la Costa Brava que és Cadaqués. Tot a ritme de la cançó Applejack del grup australià The Triangle i de la bona companyia de la cervesa Estrella Damm que propicia un final feliç amb petó inclòs.

Reconec que en el meu cas l'anunci m'ha impactat d'una forma extraordinària. En edat d'aquests personatges jo també vaig recórrer aquesta aventura estival i mediterrània, tot i que amb uns lleugers matisos. El nostre viatge a Menorca durava unes deu hores nocturnes en un lent vaixell de passatge i ens tocava la brisa perquè el bitllet de coberta era el més barat. A l'alba desembarcàvem i encara ens quedava un trajecte aventurer en vells autobusos de línia que creuaven l'illa fins a arribar al nostre destí a Ciutadella. Saltàvem davant dels cavalls sota el domini dels seus genets a la sorprenent festa local i bevíem de tot el que la nostra butxaca ens permetia, també cervesa, sense oblidar la pomada, la típica beguda de llimona i ginebra a la qual els nadius ens convidaven sovint . A la nit contemplàvem les estrelles durant tota la nit ja que fèiem bivac al camp de futbol regional, dur i amb matineres formigues a l'alba.
Més trams de bus i caminar per senders sempre amb la motxilla a coll fins arribar a les belles cales menorquines de tanga o nu en les més inaccessibles per submergir-nos amb aires de llibertat tot i que amb futur incert.

Cadaqués també formava part de l'itinerari, encara que per mitjans i transport no podia ser en dates properes com ens ho hagués permès un ràpid i petit veler. Allà solíem arribar també en bus o en èpoques millors en un atrotinat dos cavalls per gaudir d'una altra icona del paisatge i la cultura pròpia.

Per resumir l'itinerari en una peça de música amb imatges elegiríem Viatge a Itaca de Lluís Llach, una de les habituals en aquella època i que representaria millor que mai aquest tros de vida i joventut, encara que no seria un anunci per la seva llarga durada.

Pot ser que els creatius de la idea visquessin aquesta llarga experiència en la seva joventut i que l'única manera de concentrar-la en uns pocs segons és amb el recurs del veler, encara que, abans i ara, només uns pocs privilegiats poden donar-se aquesta selecta satisfacció. Identificar-nos amb la millor realitat o el somni d'altres també ens pot fer feliços. També és un missatge subliminal als seus descendents perquè es deixin de romanços i que està molt bé compartir les coses senzilles amb la gent que es vol, però l'aventura pot ser millor en condicions més confortables i amb vestuari variat.
I per dir alguna cosa més, estaria bé que quan es tracta d'endolcir marques amb retrats dels nostres costums i paisatges, no estaria de més utilitzar també la nostra música per donar més unitat al relat sense necessitat de recórrer als músics d'una illa gran com és Austràlia. Encara que potser és una bestreta del somni d'aventura de l'estiu de l'any proper per a enviar allà a tota la gent que en aquesta temporada haurà saturat Menorca i Cadaqués de joves somiadors amb l'anunci Estrella Damm.

Seguiran el missatge turístic de l'eslògan narrat en off sobre els tresors del paisatge mediterrani: a vegades el que busques està tan a prop que costa veure-ho, mentre dos dels joves descobreixen el seu amor. Que cadascú triï el seu sentit i felicitats pel qui pugui barrejar tots dos i a més ho faci en veler.

El anuncio estrella del verano

Un verano más se renuevan hits de marca para la campaña estival al ritmo de las nuevas, aunque sean viejas, estrategias que indican que la mezcla de música pegadiza  e imagen aventurera llega con un fuerte impacto a la mente de los indefensos consumidores que comprueban lo fácil que es que sentado en el sofá sus piernas se muevan y su corazón palpite evocando una emoción que entra de lleno en el mundo de los sueños de vigilia, aquellos que actúan con nostalgia del pasado en algunos casos o con expectativas de futuro en otros, aunque el inteligente espectador es consciente que seguirá pegado a su presente sin cambios excesivos en su aventura diaria.

Quizá probará  beber su cerveza  directamente de la botella al uso más informal, aunque pronto comprobará que el ritmo de vaso de espuma es más atractivo para la sala de estar y que coger la botella con la mano calienta rápidamente el contenido.

Dicha rutina en treinta  segundos se activará en cada pase y por ser una experiencia sin duda agradable se mantendrá durante un cierto tiempo, el que revierta en la sensación de envidia por no poder recorrer esos bellos lugares mediterráneos a bordo de un velero y con amigos y amigas amantes de la diversión y la cultura.
Estrella Damm  con su spot Mediterráneamente relata el puente de San Juan que disfrutan cuatro jóvenes por la fiesta tradicional catalana con sus hogueras y juegos artificiales para seguir en velero de fácil manejo hacia la isla de Menorca y saltar por sus calles al ritmo de su popular fiesta y recorrer sus calas de aguas vírgenes para culminar en ese otro rincón paradisiaco de la Costa Brava que es Cadaqués. Todo a ritmo de la canción Applejack del grupo australiano The Triangles y de la buena compañía de la cerveza Estrella Damm  que propicia un final feliz con beso incluido.

Reconozco que en mi caso el anuncio me ha impactado de una forma extraordinaria. En edad de esos personajes yo también recorrí esa aventura estival i mediterránea, si bien con unos ligeros matices. Nuestro viaje a Menorca duraba unas diez horas nocturnas en un lento barco de pasaje y nos tocaba la brisa porque el billete de cubierta era el más barato. Al amanecer desembarcábamos y aún nos quedaba un trayecto aventurero en viejos autobuses de línea que cruzaban la isla hasta llegar a nuestro destino en Ciutadella. Saltábamos delante de los caballos bajo el dominio de sus jinetes en la asombrosa Ciutadella y bebíamos de todo lo que nuestro bolsillo nos permitía, también cerveza, sin olvidar la pomada, la típica bebida de limón y ginebra a la que los nativos nos invitaban a menudo. Por la noche contemplábamos las estrellas durante toda la noche ya que hacíamos vivac en el campo de fútbol local, duro y con madrugadoras hormigas al amanecer.
Más tramos de bus y caminar por senderos siempre con la mochila a cuestas hasta llegar a las bellas calas menorquinas de tanga o desnudo en las más inaccesibles para sumergirnos con aires de libertad aunque con futuro incierto.

Cadaqués también formaba parte del itinerario, aunque por medios y transporte no podía ser en fechas próximas como nos lo hubiera permitido un veloz y pequeño velero. Allí solíamos llegar también en bus o en épocas mejores en un destartalado dos caballos para disfrutar de otra icona del paisaje y la cultura propia.
Para resumir el itinerario en una pieza de música con imágenes elegiríamos Viatge a Itaca de Lluis Llach, una de las habituales en aquella época y que representaría mejor que nunca ese trozo de vida y juventud, aunque no sería un anuncio por su larga duración.

Puede que los creativos de la idea vivieran esa larga experiencia en su juventud y que la única manera de concentrarla en unos pocos segundos era con el recurso del velero, aunque, antes y ahora,  sólo unos pocos privilegiados pueden darse esa selecta satisfacción. Identificarnos con la mejor realidad o el sueño de otros también nos puede hacer felices. También es un mensaje subliminal a sus descendientes para que se dejen de monsergas y que está muy bien compartir las cosas sencillas con la gente que se quiere, pero la aventura  puede ser mejor en condiciones más confortables y vestuario variado.

Y por decir algo más, estaría bien que cuando se trata de endulzar marcas con retratos de nuestras costumbres y paisajes, no estaría de más utilizar también nuestra música para dar mayor unidad al relato sin necesidad de recurrir a los músicos de una isla mayor como es Australia. Aunque quizá es un anticipo del sueño de aventura del verano del próximo año para enviar allí a toda la gente que en esta temporada habrá saturado Menorca y Cadaqués de jóvenes soñadores con el anuncio Estrella Damm. Seguirán el mensaje turístico del eslogan narrado en off sobre los tesoros del paisaje mediterráneo, A veces lo que buscas está tan cerca que cuesta verlo, mientras dos de los jóvenes descubren su amor. Que cada cual elija su sentido y felicidades para el que pueda mezclar ambos y además lo haga en velero.

1.6.10

Gaudi i el cinema

El català Antoni Gaudí, un dels millors i incompresos arquitectes a cavall dels segles XIX i XX, va dotar a la seva força creativa d'unes formes estructurals tortuoses, plàstiques i trencadisses que van trencar motlles i van crear l'estil Gaudí, les obres són d'obligada visita per tot aquell turista que disposi d'una mínima sensibilitat artística. Lamentablement els que no la tenen també les visiten, com la catedral inacabada de la Sagrada Família, que els barcelonins s'entesten a acabar, de manera que s'ha encunyat la frase popular "com La Sagrada Família" per a totes aquelles accions que no semblen tenir final i les torres en construcció segueixen acompanyades per les més altes grues. Si està interessat en estendre els seus coneixements sobre el tema vagi a una enciclopèdia o a qualsevol web que els aficionats a l'artista li han dedicat a les seves múltiples facetes, incloses la mística, la religiosa i la tràgica, com ho va ser la seva mort, atropellat per un veloç tramvia , i el seu post-mortem, quan finalment la seva obra va ser reconeguda i va acabar amb la injusta ignorància que se li va aplicar en vida; actualment la mínima referència a l'artista descriu que va ser una figura principal del moviment modernista, que ha estat el màxim arquitecte que ha tingut Espanya i una de les primeres figures mundials de l'art del segle XIX. Només la fe en la reencarnació pot justificar que el mateix artista pugui veure la veneració cap a la seva obra, encara que si la reencarnació és en una altra persona, potser no recordi el que va ser en el passat i per desconeixement no es pugui aplicar una justa venjança. I què té a veure Gaudí amb el cinema? Estimat lector, es podrien escriure centenars de llibres per a respondre a aquesta pregunta, però per anar ràpid, són poques les pel lícules que es roden a Barcelona que no recullin per acció u omissió alguna de les seves obres, per no parlar dels milers d'imatges lliures de drets d'autor que guarden en les seves càmeres els turistes al seu pas per la ciutat. Un dels edificis més característics de la seva arquitectura és el conjunt de dues cases de veïns, la casa Milà, més coneguda per La Pedrera, monument nacional i declarada per la UNESCO patrimoni de la humanitat, amb la singular façana artística ondulant més fotografiada del continent i amb una de les terrasses arquitectòniques més impressionants en el món de l'art. El seu àtic d'estranyes però belles i sinuoses xemeneies, va veure a la parella impossible Jack Nicholson i Maria Schneider rodar el 1974 El reporter, del director italià Michelangelo Antonioni. Trenta-tres anys més tard, l'estiu de l'any 2007, Woody Allen va rodar en aquesta mateixa terrassa amb la parella, també impossible, Scarlett Johansson i Javier Bardem, en el mateix mes en què va morir Antonioni als 94 anys, en el mateix dia hagués estat massa (i extra exagerat en el mateix lloc), però per als aficionats a les arts paranormals podria existir un bon filó. Potser Gaudí comença a estar fart de que tants s'aprofitin del seu nom, els turistes trepitgin la seva obra sense respecte o profanin les seves formes en actes d'amor impur, encara que sigui en la ficció. La venjança de Gaudí, després d'una vida sense glòria ni diners.

Antonio Gaudí y el cine

El catalán Antoni Gaudí, uno de los mejores e incomprendidos arquitectos a caballo de los siglos XIX y XX, dotó a su fuerza creativa de unas formas estructurales tortuosas y plásticas quebradizas que rompieron moldes y crearon el estilo Gaudí, cuyas obras son de obligada visita para todo aquel turista que disponga de una mínima sensibilidad artística. Lamentablemente los que no la tienen también las visitan, como la catedral inacabada de La Sagrada Familia, que los barceloneses se empeñan en terminar, con lo que se ha acuñado la frase popular “como La Sagrada Familia” para todas aquellas acciones que no parecen tener final y cuyas torres en construcción siguen acompañadas por las altas grúas. Si está interesado en extender sus conocimientos sobre el tema acuda a una enciclopedia o a cualquier Web que los aficionados al artista han dedicado a sus múltiples facetas, incluidas la mística, la religiosa y la trágica, como lo fue su muerte, atropellado por un veloz tranvía, y su post-mortem, cuando finalmente su obra fue reconocida y acabó con la injusta ignorancia que se le aplicó en vida; actualmente la mínima referencia al artista describe que fue una figura principal del movimiento modernista, que ha sido el máximo arquitecto que ha tenido España y una de las primeras figuras mundiales del arte del siglo XIX. Sólo la fe en la reencarnación puede justificar que el propio artista pueda ver la veneración hacia su obra, aunque si la reencarnación es en otra persona, quizá no recuerde lo que fue en el pasado y por desconocimiento no se pueda aplicar una justa venganza. ¿Y qué tiene que ver Gaudí con el cine? Querido lector, se podrían escribir cientos de libros para responder a esa pregunta, pero para ir rápido, son pocas las películas que se ruedan en Barcelona que no recojan por acción u omisión alguna de sus obras, por no hablar de las miles de imágenes libres de derechos de autor que guardan en sus cámaras los turistas a su paso por la ciudad. Uno de los edificios más característicos de su arquitectura es el conjunto de dos casas de vecinos, la casa Milà, más conocida por La Pedrera, monumento nacional y declarada por la Unesco patrimonio de la humanidad, con la singular  fachada artística ondulante más fotografiada del continente y con una de las terrazas arquitectónicas más impresionantes en el mundo del arte. Su ático de extrañas pero bellas y sinuosas chimeneas, vio a la pareja imposible Jack Nicholson y Maria Schneider rodar en 1974 El reportero, del director italiano Michelangelo Antonioni. Treinta y tres años más tarde, en el verano del año 2007, Woody Allen rodó en esa misma terraza con la pareja, también imposible, Scarlett Johansson y Javier Bardem, en el mismo mes en que murió Antonioni a los 94 años; en el mismo día hubiera sido demasiado (y extra exagerado en el mismo lugar), pero para los aficionados a las artes paranormales podría existir un buen filón. Quizá Gaudí empieza a estar harto de que tantos se aprovechen de su nombre, los turistas pisen su obra sin respeto o profanen sus formas en actos de amor impuro, aunque sea en la ficción. La venganza de Gaudí, después de una vida sin gloria ni dinero.

25.5.10

Spaghetti Western

El western siempre fue un género de muy buena acogida en España, tanto en espectadores como en productores, y por más increíble que parezca la película española más taquillera de la historia del cine español es un western, La muerte tenía un precio (1965). ¿Les suena? Fue después del catalogado el año anterior como primer western Por un puñado de dólares que bautizó la serie spaghetti. La segunda parte fue en buena lógica Por unos dólares más, pero siguiendo la creativa tradición española por traducir y doblar, se inventaron el famoso título que sólo se conoce en España porque en el extranjero las referencias son Per qualche Dollaro in piu, For a few dollars more, Für ein para Dollar mehrEt pour quelques dollars de plus, cuya traducción literal se parece poco al título español. Esa es la razón por la que durante generaciones los aficionados españoles se han hecho un lio con ambas bandas sonoras compuestas por Morricone ya que son muchos los temas referentes  a Dólares y ninguno a que la Muerte tiene un precio. Pero por fin la gente ha entendido la honestidad de los traductores al avanzarse a los tiempos y darnos a entender una metáfora sobre el dinero que en el cine se conoce como subtexto y subliminal en publicidad.
Fueron varios los paisajes de la rica geografía ibérica que sirvieron de escenarios naturales a las luchas entre indios y el séptimo de caballería, entre vaqueros y campesinos, entre forajidos y hombres de la ley, entre el pistolero bueno y el pistolero malo en la no menos ineludible escena del duelo al principio, medio o final. Fueron tiempos de gloria anónima para los cineastas españoles a quienes por tradición y lejanía física, histórica y temática, se les negaba el género cinematográfico más genuino y auténtico. ¿Quién podría creerse un western español y encima pagar para verlo? Es en el cine y no en la religión donde se producen los milagros y las dos variables tuvieron lugar. Después de un titubeante inicio en base al spanish western, se aprovechó un tirón del cine italiano en 1964 con la referida Por un puñado de dólares interpretada por el actor norteamericano Clint Eastwood y dirigida por el italiano Sergio Leone. El sorprendente éxito bautizó el subgénero como “spaghetti western” y abrió un campo libre como las propias llanuras del Oeste norteamericano. Ante el inesperado triunfo, Italia alcanzó a ser la primera fábrica del cine en Europa. España se lo tomó en serio y vio en el horizonte una cierta manera de libertad que relanzó una industria sólo alimentada por la regia dictadura y que impulsó el milagro de muchos cineastas españoles que cumplieron su sueño realizando western y escapando de las maltrechas redes de la censura. Parajes de geografía agreste en la provincia de Almería se hicieron famosos como núcleo principal de los rodajes en regímenes de producción diversa entre industrias tan dispares como la española, norteamericana, alemana  e italiana. Allí se alzaron los pueblos del Oeste cinematográfico  Fraile y Juan García, en el desierto de Tabernas, y el de Tecisa, en Gérgal. También en Hoyo de Manzanares, al norte de Madrid en la que se rodó Por un puñado de dólares. Y el más desconocido de todos, Esplugas City, un decorado en las afueras de Esplugues del Llobregat, población situada a tan solo unos kilómetros de la ciudad de Barcelona y actualmente en continuidad urbana.
                Después de años de auge en el western, la disminución del éxito del género junto a la presión urbanística y fiscal, hizo desaparecer físicamente el poblado, siendo incendiado para el rodaje de una última película, Le llamaban Calamidad (1972). Balcázar, la productora impulsora del milagro spanish-spaghetti-western siguió sobreviviendo con la explotación de servicios audiovisuales como los platós y el doblaje, así como con el rodaje de subproductos eróticos, para acabar cerrando en 1988.

24.5.10

Spaghetti Western

El western sempre va ser un gènere de molt bona acollida a Espanya, tant en espectadors com en productors, i per més increïble que sembli la pel•lícula espanyola més taquillera de la història del cinema espanyol és un western, La mort tenia un preu (1965). ¿Els sona? Va ser després del catalogat l'any anterior com a primer western Per un grapat de dòlars que va batejar la sèrie spaghetti. La segona part va ser en bona lògica Per uns dòlars més, però seguint la creativa tradició espanyola per traduir i doblar, es van inventar el famós títol que només es coneix a Espanya perquè a l'estranger les referències són Per qualche Dollaro in piu, For a few dollars more, Für ein per Dollar mehr, Et pour quelques dollars de plus, la traducció literal s'assembla poc al títol espanyol. Aquesta és la raó per la que durant generacions els aficionats espanyols s'han fet un embolic amb les dues bandes sonores compostes per Morricone ja que són molts els temes referents a Dòlars i cap al fet que la Mort té un preu. Però per fi la gent ha entès l'honestedat dels traductors al avançar-se als temps i donar-nos a entendre una metàfora sobre els diners que en el cinema es coneix com a subtext i subliminal en publicitat.
Van ser diversos els paisatges de la rica geografia ibèrica que van servir d'escenaris naturals a les lluites entre indis i el setè de cavalleria, entre texans i camperols, entre malfactors i homes de la llei, entre el pistoler bo i el pistoler dolent en la no menys ineludible escena del duel al principi, mig o final. Van ser temps de glòria anònima per als cineastes espanyols als que per tradició i llunyania física, històrica i temàtica, se'ls negava el gènere cinematogràfic més genuí i autèntic. Qui podria creure's un western espanyol i a sobre pagar per veure-ho? És en el cinema i no en la religió on es produeixen els miracles i les dues variables van tenir lloc. Després d'un titubejant inici en base a l’spanish western, es va aprofitar una estirada del cinema italià el 1964 amb la referida Per un grapat de dòlars interpretada per l'actor nord-americà Clint Eastwood i dirigida per l'italià Sergio Leone. El sorprenent èxit va batejar el subgènere com "spaghetti western" i va obrir un camp lliure com les pròpies planes de l'Oest nord-americà. Davant l'inesperat triomf, Itàlia va arribar a ser la primera fàbrica del cinema a Europa. Espanya s'ho va prendre seriosament i va veure en l'horitzó una certa manera de llibertat que va rellançar una indústria només alimentada per la règia dictadura i que va impulsar el miracle de molts cineastes espanyols que van complir el seu somni realitzant western i escapant de les malmeses xarxes de la censura . Paratges de geografia agrest a la província d'Almeria es van fer famosos com a nucli principal dels rodatges en règims de producció diversa entre indústries tan dispars com l'espanyola, nord-americana, alemanya i italiana. Allà es van alçar els pobles de l'Oest cinematogràfic Fraile i Juan García, al desert de Tabernas, i el de Tecisa, a Gérgal. També a Hoyo de Manzanares, al nord de Madrid en què es va rodar Per un grapat de dòlars.
I el més desconegut de tots, Esplugues City, un decorat als afores d'Esplugues de Llobregat, població situada a pocs quilòmetres de la ciutat de Barcelona i actualment en continuïtat urbana. Després d'anys d'auge en el western, la disminució de l'èxit del gènere al costat de la pressió urbanística i fiscal, va fer desaparèixer físicament el poblat, i va ser incendiat per al rodatge d'una última pel•lícula, Li deien Calamitat (1972). Balcázar, la productora impulsora del miracle spanish-spaghetti-western va seguir sobrevivint amb l'explotació de serveis audiovisuals com els platós i el doblatge, així com amb el rodatge de subproductes eròtics, per acabar tancant el 1988.

29.4.10

Barça: el triomf en la derrota

Els que hem practicat el futbol amb una certa intensitat en formats aficionats som conscients de la capacitat que té una pilota per crear addicció. Veus una pilota en qualsevol circumstància i les cames s’escapen per, ni que sigui un instant, fer-ne un toc o un xut, tot i que aquest acabi penjant la bimba, trencant un gerro o provocant un esquinç. El cervell activa paràmetres que podem considerar irracionals per bé que potser hauríem de valorar que la bimba és una prova de foc per la conducta de vés a saber quina cosa dins el nostre cap que connecta d’una manera màgica amb un dels nostres peus, i excepcionalment, amb els dos. Bé, la cosa no és tan fàcil i això de fer una passada en condicions o fer-la arribar a la xarxa contrària, és bastant complicat. Tant, que els professionals que s’entrenen cada dia i competeixen cada pocs dies no sempre fan bé les dues coses. I si hi ha un equip contrari que pretén el mateix, la cosa es complica molt més.
Com suposo que és tan difícil de comprendre els mecanismes de la fantàstica connexió, així com que el talent innat només és a l’abast d’uns pocs privilegiats, la majoria de futbolistes i aficionats ja en tenim prou que uns pocs cops en 90 minuts es facin passades de mèrit o funcioni una relació d’equip que a més acabi en gol. Com són fets habitualment excepcionals, l’aficionat al futbol ho és també per altres mecanismes irracionals, com ser aficionat a un club, esperar tenir la sort de veure alguna jugada de talent i si pot ser acompanyada del gol, però si no ho pots veure en directe, tan fa, perquè en un minut televisiu veus totes les jugades que s’han produït. En fi, que no t’has perdut res i si alguna cosa positiva ha de tenir la partida és saber si el teu equip ha guanyat. Això converteix el futbol en un patiment, vols que guanyi el teu equip i quan ho fa voldries que ho fes fent un bon futbol. La historia del futbol ha demostrat molt sovint que el fet de guanyar no necessàriament és condició indispensable la de jugar bé.
Els futbolistes, com viuen de la seva professió, deuen tenir moltes crisis existencialistes pel fet de preguntar-se com és que tocant la pilota tantes vegades al dia no s’aconsegueixi dominar-la. Això es un fet empíric perquè molts equips d’élite tenen uns jugadors que no volen tenir la pilota en ple joc, cosa ben contradictòria però que ens té habituats i ho racionem dient allò de: són coses del futbol.
Per complicar una mica més la filosofia del joc, de tant en tant apareix algun equip que pensa que si és un joc de pilota, lògicament s’ha de saber dominar, tenir, combinar amb els companys i assolir l’objectiu primari de fer gol per després assolir la meta de la victòria.
El Barça ha aconseguit anar a contracorrent de moltes generacions resultadistes en el futbol i ha volgut aplicar l’estil ideal de domini del joc, amb la bellesa del toc i combinació a més d’aconseguir resultats. Històricament era conscient que no era un equip guanyador tot i ser més que un club. Sense entrar en la pressió dictatorial de tota una època que el va perseguir a tort i a dret per afavorir al club del règim, només li quedava l’aposta del joc, precisament perquè en el seu cas es demostrava que només podia guanyar jugant bé, perquè fent un joc raquític o només buscant el resultat, no guanyava mai.
Pel que jo puc recordar la cosa va començar a fer el tom amb l’arribada de Johann Cruyff, primer com a jugador i després com entrenador. El procés va ser lent i llarg perquè la cosa comencés a donar fruits. La manera de jugar bé a futbol ja era un signe d’identitat barcelonista que amb molts alts i baixos va anar arrelant en els aficionats i aplicat amb millor criteri pels deixebles de l’holandès.
Actualment veure un partit del Barça fa entendre el futbol com espectacle a l’hora que es reconeix que el criteri fa augmentar el contrast amb la resta d’equips. El Barça vol la pilota, vol jugar-la, vol dominar, combinar i fer gol, a més d’espectacle. I al davant, els equips només volen la pilota per llançar-la endavant, sorprendre al contraatac i, si es veuen molt inferiors, destruir el joc i el talent.
Malauradament quan es combinen diferents circumstàncies com lesions, cansament, i permissivitat arbitral, els equips que no juguen a futbol, també poden guanyar. I això que també entra dintre de les possibilitats estadístiques es torna irracional quan això es considera una gesta, una heroïcitat i un treure pit que només té la visió curta d’aquell, futbolista o aficionat, que ha renunciat al futbol i aquest s’ha convertit en un joc de destrucció.
El Barça ha perdut una semifinal de la lliga de campions amb l’Inter de Milà. Mentre l’afició culé sent orgull pel seu equip perquè no ha renunciat al seu estil, la majoria de seguidors aliens al Barça aplaudeixen el no joc de l’altre equip.
Destruir és més fàcil que crear.
Com només uns pocs s’arrisquen a crear i cerquen de manera incansable la manera de fer-ho, els altres creuen que destruir no només pot formar part del joc, sinó que és la única manera d’entendre’l, per incapacitat de construcció. Un pensament que ha fet del futbol un joc gris animat per periodistes, professionals i aficionats fanàtics que estan convertint aquest joc irracional que busca un sentit superior en un esport mediocre.
Gràcies Barça, per no renunciar al teu estil i no caure en el pou de la vulgaritat.

23.4.10

L'escriptor i la mare que va parir el drac per Sant Jordi

Per la tradicional festa de Sant Jordi també és tradicional obrir amb una trobada informal dels integrants del Club dels Escriptors de la lletra I, lletra en majúscula que permet als associats anomenar-se com vulguin sempre que respectin la primera lletra, així hi tenen cabuda els inclassificats, Informals, Insensats, Inconseqüents, Inconstants, Irresponsables, Irregulars, Imberbes, Irritables, Impublicats… en fi, un altre dia farem la llista complerta. Avui ens ocupa la inaguantable Festa de Sant Jordi pels escriptors associats al club de la I, naturalment. Davant del típic entrepà de truita de dos ous, crueta, porró de vi i assortit d’olives amb pinyol, negres i verdes, comencen a desvariar i explicar anècdotes dispars sobre la relació d’amor i odi amb la diada que sempre comença amb l’habitual gràcia de fer la pregunta: ¿El Drac s’ha cruspit Sant Jordi?, i davant la negativa resposta amb crit unànime, ¿crit de guerra?, comencen a narrar històries sota el títol de L’escriptor i la mare que va parir el drac. I per evitar masclismes, queda clar que el genèric escriptor inclou també a les escriptores, per no haver de fer servir la bajanada d'anar dient escriptor/escriptora en cada entrada.

L’escriptor que l’any anterior va encapçalar la llista dels més venuts i que enguany no té llibre nou i veu de manera incomprensible com en tota la jornada no hi ha ningú que el recordi, ni troba un lector que l’hagi llegit i el més Inri és que quan entre la massa lectora sobresurt algú que el crida, és per confondre’l amb un altre autor.
L’escriptor que té la mala sort d’anar a parar a la taula de signatures propera al tradicional autor mediàtic i que la cua només és una i tots van a parar al costat. Abans dels migdia diu amb veu avergonyida, vaig a prendre un cafè, i no torna més a la taula, ni per fer contents als quatre coneguts que el venen a saludar amb l’esperança que els hi regali un exemplar.
L’escriptor de fons editorial que es passa el dia tafanejant per totes les parades i llibreries i ha estat incapaç de trobar un dels seus llibres quan des de l’editorial sempre li diuen que no té gaire sortida. ¿Com no n’ha de tenir si ni aquest dia surt a l’aparador?
L'escriptor tardà que sempre havia cregut que publicar era sinònim de lligar i ara els que se l'insunuen, no n'hi ha cap del seu perfil, més joves.
L’escriptor que fa una investigació de camp i després d’escollir aleatòriament un dels seus compradors, de fet ha fet una mica de trampa perquè ha triat algú que li fa el pes físicament, en aquest cas una noia, la segueix durant tot el dia i fa llista exhaustiva de tot el que fa per fer-se una idea del perfil del seu lector. Al llarg del dia es va desinflant perquè no hi ha res amb el que pugui coincidir. Cap al tard la noia es troba amb el seu xicot i fan intercanvi tradicional, el noi li regala la rosa (pansida, el molt carallot l’ha comprat a primera hora i l’arrossegat per tot arreu) i la noia li regala el seu llibre. L’escriptor respira, per un llarg moment s’havia sentit lluny del seu lector. Quan el noi desembolica i mira la portada fa un gest visual Imperceptible per la xicota i per l’Univers però no per l’autor que sap al cent per cent que aquell exemplar mai serà llegit.
L’escriptor mediàtic amb vocació d’escriptor que després de fer incompatible la feina davant la càmera i les hores alternatives d’escriptor, aconsegueix culminar la seva obra. Es passeja per tots els mitjans aprofitant el corporativisme i insisteix una i altra vegada que la seva gran vocació és escriure. Tothom el saluda i es fa un fart de signar llibres, fins i tot té un instant d’aflicció per l’escriptor del costat que no té ningú i que al poc desapareix sense fer soroll. L’eufòria és indescriptible. A la fi tants anys de sacrifici han tingut recompensa. No ha tornat a publicar. No s’ha pogut treure l’etiqueta d’escriptor mediàtic i la critica no ha tingut pietat amb ell per ser-ho. També deu ser cosa de corporativisme.
L'escriptor adaptat al cinema que ha vist desaparèixer la portada original pel fotograma cinematogràfic i que quan se li adrecen, li pregunten pel director. És el que té vendre's l'ànima, el seu titol ja serà un referent lligat al director i no a l'autor original.
L’escriptor que s’ha editat a si mateix i que ha muntat la seva paradeta amb els cinc-cents exemplar de la tirada que s’ha pogut pagar. No només no ha fet ni cinc de calaix, sinó que els exemplars exposats han estat tan tocats que no els podrà aprofitar.
L'escriptor sense publicar que té sentiments tan enfrontats que personifica com ningú la figura de l'escriptor fantasma.
Per contrast, l’altre escriptor poeta d’edició pròpia i tirada també curta que els ven tots pel matí i que es passa el dia preguntant-se el que hagués passat si n’hagués tingut el doble o vint vegades més. Un hipotètic èxit que no arriba a ser una notícia breu.
L'escriptor polític que per cada llibre que signa es pregunta quants vots a favor representa.
L'escriptor negre (aquell que escriu pel demés) que veu l'èxit del seu llibre que ha signat un altre.
L'escriptor negre (de color) que maleeix al que es va inventar el terme metafòric i que ha d'aguantar la gracieta habitual, !Ah, ets tu el negre¡
L'escriptor plagiador que viu amb el cor encongit perquè no es descobreixi el seu secret.
L'escriptor mort, que mai havia tingut èxit de viu i ara és una llegenda que fins i tot escriuen sobre la seva figura. I per més sorneguera, els hereus es barallen pels seus drets. La immortalitat té aquestes contradiccions, noves edicions incloses.
I l’escriptor digital que ha venut virtualment el seu llibre digital i que es passeja fantasmagòricament amunt i avall sense un exemplar per signar, sense que ningú el reconegui, el més contradictori dels anonimats.

Els escriptors del Club de la I diuen que han d’acabar amb la trobada informal. Un altre dia continuaran amb les narracions. S’han d’afanyar perquè volen dedicar la jornada impresentable a escriure perquè així no ho sigui tant. Es diuen adéu i cadascú paga la seva part, menys el que es diu Jordi, perquè només és un, a qui tots conviden.
Perquè no es digui que són Hipòcrites s’amaguen darrera la H i aprofiten la resta de la jornada per comprar llibres i roses, seguir lectors, signar, lamentar no signar, somniar amb l’èxit i el fracàs i en definitiva desitjar que el Drac no acabi mai amb Sant Jordi. Barrejar-se amb la gent que els llegeix i potser no coneguin mai. Sentir-se acompanyats un dia, perquè la resta de l’any ja ho estan de sols. Perquè escriuen.

12.4.10

La part contractant de la primera part

De tant en tant és bo revisar el que en podem dir material de riure que no només té per objectiu fer riure, que això si és imprescindible, sinó que també tingui la virtud de ser un clàssic, i això només passa quan cada vegada que el revises doncs, això, fa riure. I com les coses clàssiques, sempre en pots fer interpretacions segons l'època i l'estat d'ànim en el qual et trobes.
En temporada d'aniversari sempre és bo fer aquest tipus de repensades. Aquesta vegada vaig pensar en les pelis actuals de riure que gairebé sempre fan poc riure i gens si t'atreveixes a veure-les per segona vegada. Sempre hi ha excepcions, però això no ho sabré fins que les revisi d'aqui una pila d'anys. Ara penso en blanc i negre i els còmics en aquest color de peli que no sé si és pel no color, sempre trobo fragments genials. I no diguem quan eren mudes i els gags eren visuals.
I posats a pensar penso en els joves de 15 a 30 (per no fer més franja) que agafen horticaria quan els hi parles de pelis en blanc i negre i mudes. Si per aquests mons hi hagués una estadística sobre això, m'atraveixo a dir que el resultat ens confirmaria que cap jove no ha vist mai una peli muda i una peli en blanc i negre si no és de producció posteriro a l'any dos mil després de crist.
Per no fer llarga aquesta entrada, abans quan es feia referència al nom de Marx, sempre es deia, no el comunista, sinó els germans Marx. Ara no es pot fer perquè no saben qui és un i qui és l'altre, ni per contrast, un feia capital i els altres riure.
Bé, tota aquesta introducció per dir que voldria posar a l'abast de tothom un fragment que fa riure. I que pot tenir lectures d'aquestes de subtext, que són les que fan riure més.
També s'ha de dir que aquest fragment de riure com és d'una peli té la seva corresponen entrada al tou tube, però convé que en un bloc els joves llegeixin i que sàpiguen que hi ha lectures que també fan riure i a més no cal rebobinar o fer pause.
Que ho disfruteu.

UNA NOCHE EN LA OPERA. 1935.
Hermanos Marx
Guión: George S. Kaufman y Morrie Ryskind
basada en una historia de James Kevin McGuinness
GROUCHO MARX: DRIFTWOOD
HARPO MARX: FIORELLO
Fragmento: El Contrato
INT. ENTRE BASTIDORES - DÍA

DRIFTWOOD saca dos papeles, los despliega, le da uno a FIORELLO y se queda con el otro.
……
DRIFTWOOD acerca y aleja el contrato de sus ojos para tratar de leerlo.
FIORELLO
¿No sabe usted leer?

DRIFTWOOD
Sé leer, pero no tan de cerca.
No sé que me pasa. Se me desenfoca.
Si tuviera los brazos más largos
lo leería.
¿No tiene por casualidad un chimpancé
en el bolsillo?. ¡Ah! Ya. Ahora veo bien.
Hará el favor de poner su atención
en la primera cláusula porque es muy
importante.
Dice que… “la parte contratante
de la primera parte será considerada
como la parte contratante de la
primera parte”.
¿Qué tal?. Está muy bien. ¿Eh?

FIORELLO
No. Eso no está bien.

DRIFTWOOD
¿Porqué no está bien?

FIORELLO
No lo sé. Quisiera volverlo a oír.

DRIFTWOOD
Dice que…“la parte contratante
de la primera parte será considerada
como la parte contratante de la primera parte”.

FIORELLO
Sí. Sí. Esta vez parece que suena mejor.

DRIFTWOOD
A todo se acostumbra uno. Si usted
quiere lo leo otra vez.

FIORELLO
Tan sólo la primera parte

DRIFTWOOD
Sobre la parte contratante
de la primera parte

FIORELLO
No. Sólo la parte de la parte
contratante de la primera parte.

DRIFTWOOD
Dice que…“la parte contratante
de la primera parte será considerada
como la parte contratante de la
primera parte. Y la parte contratante
de la primera parte será considerada
en este contrato…”.
Oiga. ¿Por què hemos de pelearnos por una tontería como ésta?. La cortamos.

DRIFTWOOD arranca la parte superior de su contrato

FIORELLO
Sí. Es demasiado largo.
(también arranca la
parte superior de
su contrato)
¿Qué nos queda ahora?

DRIFTWOOD
Todavía más de medio metro.
Ahora dice…”La parte contratante
de la segunda parte será considerada
como la parte contratante de la
segunda parte”.

FIORELLO
Eso sí que no me gusta nada

DRIFTWOOD
¿Qué le encuentra?

FIORELLO
Nunca segundas partes fueron buenas.

DRIFTWOOD
El otro día vi un partido de fútbol
y la segunda parte fue mejor que la
primera. Le pegaron al árbitro y todo.

FIORELLO
Escuche. ¿Por qué no hacer que la
primera parte de la segunda parte
contratante sea la segunda parte
de la primera parte?

DRIFTWOOD
En vez de discutir qué le parece
a usted si…

DRIFTWOOD arranca otra vez la parte superior de su contrato. FIORELLO hace lo mismo con el suyo.

DRIFTWOOD
Aquí hay una cláusula que le va
a volver a usted loco de alegría.
Ya lo verá.

FIORELLO
No. No me gusta

DRIFTWOOD
¿Qué no le gusta?

FIORELLO
Sea lo que sea no me gusta.

DRIFTWOOD
No vamos a romper nuestra vieja
amistad por una cosa sin importancia.
¿Listo?.

FIORELLO
¿Listo?

Ambos arrancan otro pedazo de la parte superior de sus respectivos contratos

FIORELLO
Ahora en esta parte que sigue hay
una parte que no le gustará.

DRIFTWOOD
Bien, su palabra es suficiente para mí.
(Vuelven a arrancar
otro pedazo.)
Dígame ¿la mía es suficiente para usted?

FIORELLO
Desde luego que no.

DRIFTWOOD
Bueno, quitemos un par de cláusulas.
(Y quitan otro trozo de
papel de sus contratos)
“La parte contratante de la octava parte…”.

FIORELLO
No

DRIFTWOOD
¿No?

FIORELLO
He dicho que no.

DRIFTWOOD
“La parte contratante de la…”

FIORELLO
No. Eso tampoco.

DRIFTWOOD
¿No?

FIORELLO
No. Oiga ¿cómo es que mi contrato
es más pequeño que el de usted?

DRIFTWOOD
No lo sé. Seguramente será porque
usted es más “chico” que yo.
De todos modos estamos de acuerdo.
¿Verdad?

FIORELLO
Sí. Eso sí.

DRIFTWOOD saca una pluma y se la tiende a FIORELLO

DRIFTWOOD
Entonces ponga usted su firma ahí
y así el contrato será legal.

FIORELLO
Me olvidé de decirle que no sé escribir

DRIFTWOOD
¿No?. Es igual. La estilográfica no
tiene tinta. Pero el contrato está hecho.
¿No es eso?. Le obliga un contrato.

FIORELLO
Por completo

DRIFTWOOD
Aunque sea muy pequeño.

FIORELLO
Espere. Espere. ¿Qué dice en esta línea?

FIORELLO tiende su contrato a DRIFTWOOD para que lo lea.

DRIFTWOOD
Eso no es nada. Una cláusula común
a todos los contratos. Sólo dice… dice…
“si se demostrase que cualquiera
de las partes firmantes de este contrato
no se halla en el uso de sus facultades
mentales quedará automáticamente anulado
en todas las cláusulas”.

FIORELLO
Pero yo no sé si…

DRIFTWOOD
No se preocupe. Hay que tomarlo
en cuenta en todo contrato.
Es lo que llaman una cláusula sanitaria.

FIORELLO se echa a reír.


………

29.3.10

Benvinguts, estudiants d'Erasmus

La mobilitat d’estudiants estrangers, tot i que fa anys que es desenvolupa, és a l’entorn del pla de Bolonya on comença la seva expansió. Hom recorda fa anys, quan arribaven els primers, pocs, tímids, desorientats, il·lusionats, asseguts a les primeres files i que segons després de començar la presentació aixecaven el braç i preguntaven si la classe es podria fer en castellà. De la forma i to de la pregunta, se’n podrien fer derivades, des de la sorpresa per escoltar un nou idioma fins a l’exigència del castellà com a llengua docent. Pel tipus de pregunta, s’havia d’analitzar en un instant si havia estat generada per falta d’informació o per desinformació, que no és el mateix. Uns, perquè s’adonaven que el català existia, i d'altres, perquè algú els havia fet creure que era una llengua folklòrica. Per no ferir sensibilitats, la resposta era en primer terme informativa en castellà, i després, decebedora, per a ells, perquè continuava la docència en català.

Amb els anys la resposta requeria una dedicació prèvia que ja formava part d’un epígraf no escrit del programa, resposta als alumnes d’intercanvi, en el qual es relataven antecedents polítics, socials i realitats no enteses sobre el català i Catalunya. Més endavant els minuts inicials es resolien amb una curta ironia com ara que no podien deixar passar l’oportunitat d’explicar als seus néts que havien rebut classes en una futura llengua morta, i reservar la part més informativa i conciliadora fora dels discurs públic, perquè els estudiants catalans començaven a expressar la seva fatiga sobre el tema i el professor augmentava el desig de viure en un país normal on a l’aula no s’hagi de defensar el que ens és propi i natural. També hi ajudava la periodicitat anual i un esforç per part de tots, ells d’escoltar i nosaltres de cedir en el regat curt del despatx. La familiaritat d’aquesta política em va fer saber que si aquesta tipologia d’alumnes insistia, any rere any, era per la senzilla raó que una gran majoria de professors cedien i per tant el gros d’assignatures es feien a la carta amb el gest simbòlic d’aixecar el braç el primer dia de classe.

Actualment l’ increment del nombre d’alumnes d’intercanvi, d'Erasmus principalment, els plans de Bolonya i l’estructura semestral, han fet matisar els antecedents. Ara reben instruccions d’acollida de la universitat catalana i facilitats per fer cursos de català durant la seva estada, però en l’ idioma docent es manté l’ambigüitat, ja que se’ls deriva a preguntar-ho a cada professor. Ha desaparegut la pregunta inicial dins l’aula, ara la fan per mail, al passadís o a peu de taula abans de començar. La resposta és similar, més concisa i oferint l’expectativa de que si tenen alguna dificultat, continuarem fent reforç suplementari si així és necessari, com hem fet sempre. Dels molts que al final decideixen quedar-se, la meitat no els tornes a veure en la classe següent.

Per deformació professional hom intenta establir una anàlisi per fer-ne la interpretació. Continuem dubtant sobre la informació que reben d’origen, sobre que el català és un idioma de docència, i comprenem que tinguin dificultats de seguir les classes en català, perquè el seu justet nivell de castellà fa pensar que també tenen problemes amb aquest idioma. En un semestre d’estada, l’esforç que se’ls demana de comprensió del català està per damunt de les seves possibilitats.

La opció de flexibilitat que ofereixen algunes universitats d’origen, com ara el poder confeccionar el seu itinerari curricular triant assignatures de lliure elecció, fa que dins el marge de temps de matricula que tenen es dediquin a visitar assignatures, contrastar programes i metodologies i acabar decidint per raó de llengua, el més còmode per programa o favor del professor.

Una raó determinant m’ha arribat aquest semestre d’una estudiant francesa que ja havia fet el primer semestre i començava el seu segon d’estada a la Facultat de Ciències de la Comunicació a la UAB. Quan li vaig preguntar sobre el seu nivell de comprensió del català després d’uns mesos entre nosaltres em va dir que res de res, que no n’havia tingut necessitat, que la seva vida universitària, social i cultural s’havia pogut desenvolupar perfectament en llengua castellana. Tot fa pensar que aquesta alumna, que no es va matricular en l’assignatura, després d’un any d'Erasmus a Catalunya tornarà amb una idea molt aproximada de l’estat de la qüestió sobre el català i confirmarà amb un somriure que més del seixanta per cent de la docència universitària es fa en llengua catalana.

Són coses de l’estadística. En el dia a dia i sense la tarima, que el pla Bolonya ha fet desaparèixer, no veiem més enllà de la pròpia aula.

Benvinguts estudiants d'Erasmus, us desitgem una plena experiència entre nosaltres, tot i que sigui en català.

El Punt. Opinió. 29-3-2010

14.3.10

Treinta anys de la mort de Félix Rodríguez de la Fuente




El 14 de març del 1980, va morir en accident d'aviació el naturalista Félix Rodríguez de la Fuente mentre enregistrava en càmera de cinema una de les sèries documentals sobre Fauna que el van fer famós. El mateix dia que feia 52 anys. Val la pena que les noves generacions vegin algun dels seus documentals on transmetia la passió per la natura i la fauna tot i la polèmica sobre la seva forta personalitat i la sospita que no tots els animals eren salvatges. Però la força de les imatges, la peculiar dicció en off i l'entusiasme en cada escena, foren guia de molts naturalistes del futur i amants de la natura en un temps de dictadura on encara hi havia moltes teles en blanc i negre i només dues cadenes de televisió, i la segona no es veia a tot arreu. La democracia li va donar ales per produir més i millors documentals i seguir de ben aprop les carreres de trineus que feien d'Alaska l'espai natural somniat. Va ser en un d'aquests seguiments que hi va perdre la vida.



Uns admiradors d'Osona van fer-l'hi un modest homenatge amb una escultura, una àliga, que des d'un turó d'Osona contempla el cel i l'horitzó pirinenc. Des d'allà no només es recorda el naturalista, sinó també la necessitat de defensar la natura.





Osona al Dr. Félix Rodríguez de la Fuente. Grup d'art Orfeó Vigatà. Nadal 1980.

Turó de l'ermita de Sant Marc.Osona.

Fotos: Surinyac


8.3.10

Marató o la superació


El diumenge 7 de març es va celebrar a Barcelona la Marató de la capital catalana. Més de deu mil atletes van participar en la carrera més dura i impressionant de l’atletisme. 42.195 metres de recorregut en una distancia històrica per la llegenda del seu origen. A l’any 490 abans de Crist, i d’això en fa uns quants anys, un soldat grec de nom Filípides, va fer per primera vegada la distancia. No va ser per competir, sinó simplement per fer arribar la noticia a Atenes, la capital grega, que l’exèrcit grec havia derrotat a l’exèrcit persa a la batalla de Marató. També diuen que després de donar la bona nova, va morir per l’esforç. Suposem que en aquella època ningú el va animar al llarg del recorregut i tampoc va trobar avituallaments amb taronges, llimones, fruits secs i aigua. La llegenda vol fer creure que la distancia exacte maratoniana era la que va fer en realitat. I potser seria millor no conèixer la veritat per fer la gesta més èpica. Però la realitat és que quan la Marató es va incorporar als Jocs Olímpics l’any 1896, era una llarga distancia aproximada als 40 quilòmetres. Va ser en el Jocs Olímpics de Londres de l’any 1908 quan es va fer oficial la distancia de 42.195 metres pel sol fet que era aquest el llarg recorregut des de la ciutat anglesa de Windsor fins a l’estadi White City de Londres. I els metres de més eren perquè la carrera acabés davant la llotja presidencial on esperava el Rei de la Gran Bretanya. Les coses no sempre són com creiem que van ser, per això serveix la historia, però en ocasions és més divertit creure la llegenda, menys per Filípides.

En aquesta marató de Barcelona no sé quants corredors coneixien la historia o la llegenda, però tan se val, allò important és participar. Tret dels primers que solen competir per guanyar, la resta competeixen per si mateixos, per reptes personals, per tenir el premi dels entrenaments diaris, per promeses pròpies, per situacions humanes que viuen la solidaritat d’uns pocs familiars i amics, o perquè sembla una distancia impossible i els éssers humans no sempre s’han mostrat gaire assenyats.
Dins les histories personals de cada any, destaquem gestes solidaries com la que protagonitzen un pare i una filla per recaptar fons per a la investigació del síndrome de Rett.
Maria, onze anys, que pateix aquesta síndrome, i el seu pare, Josele Ferré, que va empènyer el carro on anava la seva filla. El repte era acabar i recaptar un euro per cada metro, 42.195 euros, en un projecte de Sant Joan de Déu.
Van ser dos dels corredors més aclamats i encoratjats, no només per recórrer la distancia, sinó pel seu esforç de superació que com bé sabem, continua després de la carrera. Com va dir el pare valencià en una entrevista: “Veure’m empènyer el carro amb la meva filla Maria dóna ànims a molta gent, sobretot a pares amb nens discapacitats. Vull dir-los que s’ha de sortir i empènyer el carro contra la malaltia”.
Aquesta era la seva quarta marató conjunta i, com no, la van acabar. Cansats però amb més energia.
Només cal veure les fotografies que vam fer en el quilòmetre 37, que en diuen el mur perquè has fet el gran desgast físic i només et queda la resistència psíquica. I és en aquests darrers quilòmetres on a cap maratonià li falta el recolzament del públic, perquè allà on les cames no aguanten, la gent t’empeny a la victòria d’arribar per la causa personal i, en el cas de Josele i la seva filla Maria, per una que també hauria de ser de tots. I en 42.195 metres la gent que participava dins i fora va comprendre que la Marató no és una carrera qualsevol.



Text: Gabriel Martínez
Fotos: Surinyac i Laura Martínez.

22.2.10

La vida no és de color rosa, és del color que cadascú li posa


Aquest grafisme ha estat creat per alumnes de l'Escola Estel en Formació Laboral, Centre de Pedagogia Terapèutica. Fundació Sant Tomàs, Osona.

L'Escola Estel és una escola d'educació especial de la comarca d'Osona que ofereix un conjunt de serveis, recursos i ajuts relacionats amb l'educació i l'atenció dels alumnes amb discapacitat intel·lectual.

L'AAIDD (American Association on Intellectual and Developmental Disabilities) ha presentat la 11ª edició del manual de definició de la discapacitat intel·lectual.

Les persones amb discapacitat intel·lectual poden portar a terme una vida plena i vibrant a la societat.

18.2.10

Una vida en la red

Había sido un tema recurrente en las tertulias de sobremesa y con el paso del tiempo  había empezado a obsesionarse. Y el síntoma más claro era que ya no decía la suya o bromeaba, dos tipos de enfoque que quiere decir que la cosa va en serio.

Comenzó para pasear por los rastros o mercados de segunda y más manos y vio a la venta materiales muy personales, desde fotografías a pinturas, pasando por cartas íntimas, objetos que jamás nadie osaría vender ni esparcir fuera de la unidad de vida de la que es núcleo, uno mismo.

Los herederos directos no son garantía de respeto hacia todo lo que una persona ha generado como materiales personales y si no hay nadie, familiar o amigo, que asuma la responsabilidad de mantener la integridad de los objetos personales, estos terminan por pasar de unas manos a otras hasta que llegan a alguien que le es completamente ajeno, sin perdón si es familiar, falta de educación si alguien quiere hacer negocio. Pero los humanos ya lo dicen, el muerto está muerto y el vivo está vivo.

Después vivió el caso de un amigo que vio como la casa se le quemaba y todo quedaba en nada. El amigo ya no fue el mismo y de tan amargado dejó de serlo. Otro amigo murió en accidente y él no tuvo tiempo de revisar su biblioteca para encontrar los libros que le había dejado, la familia se lo había vendido todo, incluso la colección de novela negra que había reunido con devoción religiosa.

Empezó a pensar en su caso y visualizar todo su mundo hecho migajas por los mercados del domingo cuando no directamente a los vertederos y no necesariamente de materia orgánica. Y esto tenía un sentido: desaparecer para siempre, la muerte real. No sólo no te recuerda nadie, además nadie sabrá que has existido. Y si no cree en un ser superior, mala pieza por tejer cuando hay que buscar una excusa para responder al: ¿qué hacemos aquí?
Cuando leyó un artículo sobre la vida en red, lo tuvo claro. Estaba jubilado, la mujer se había enzarzado hacía años en otra aventura conyugal y sus dos hijos, la parejita, eran tan independientes que sólo se acordaban del padre cuando el Corte Inglés les recordaba la fiesta comercial. La perspectiva pues era que su paso por esta vida no era sólo volver al polvo sino además servir de anónimo abono de algún campo de zanahorias. Que su vida estuviera más pendiente de lo que pasaría cuando no exsistiera que vivir plácidamente sus últimos años, era algo que nadie podría entender si no fuera que en este mundo este hecho irracional tenía su razón, porque sus habitantes aplicaban el principio de la inmortalidad de una manera peculiar, llegar a destacar en vida para seguir vivo en las enciclopedias cuando estuviese muerto. De hecho hay gente que está muerta en vida, sólo hay que estar vivo en la muerte.
Compró lo mejor y más rápido en tecnologías informáticas y diseñó un plan, sin letra porque no habría un plan B. Vació una habitación y la convirtió en su núcleo, estanterías y cajones vacíos, mesa con ordenador, escáner y conexión permanente en red. Después fue haciendo viajes de ida y vuelta en el resto de la casa. Primero por lo visible, luego las partes escondidas, las olvidadas y finalmente las que hacen daño al recuerdo, porque nunca más volverán o porque en su momento fueron imprescindibles y ahora no se entiende porque lo fueron.
La rutina era la misma, la copia digital de todo y subirlo a la red siguiendo un orden estructural, cronológico o temático según los casos. El material original después de su conversión digital también se iba ordenando en estantes y cajones. Con el tiempo todo iba cogiendo un orden e incluso un sentido, porque objetos que estaban destinados a no ser nunca más protagonistas, volvían a tener una oportunidad y por el cariz que llevaba el caso, más allá del mueble.
Ni que decir tiene que la cosa  tomó algún tiempo y la vida social murió antes de tiempo, pero no le importaba, porque como decía él cuando era un bromista, pasarse la vida para quedar bien tenía como recompensa llenar de gente su funeral, lo que el muerto siempre agradecería. Además, hasta los veinte años eran los verdaderos años de plenitud, a partir de entonces todo era un largo y monótono descenso, una constatación que brotaba después de hacer tres veces veinte.
Todo ello ocupaba su mente mientras la web crecía y crecía con todo tipo de material, las fotografías que habían vivido en diferentes soportes, negativos de blanco y negro y color, diapositivas ... cuentos, poesía, apuntes de escuela y universidad, recortes de diario, películas en súper 8 y todos los formatos de los últimos cuarenta años, dibujos, pinturas, y las mil y una aficiones que había coleccionado sin saber que las hacía.

También aquella familia caligráfica que bautizó con el nombre de Increíble y que ninguno de sus jefes había valorado en sus cuarenta años de trabajo en la imprenta. Cosas del trabajo, se dice.
Cuando le diagnosticaron un avanzado cáncer de estómago, casi había hecho las paces con su material de vida. Decidió no hacer el tratamiento para no tener que mostrar en la red su decadencia más absoluta y se dedicó a grabar pequeños fragmentos en primer plano sobre sentencias de vida, todas aderezadas con un excelente y punzante sarcasmo.
Y lo que no consiguió nunca en vida, lo fue en el último suspiro. La red, dicen, tiene estas cosas. Y sus sentencias de vídeo fueron de largo las más visitadas y comentadas. Concedió entrevistas a los medios y su foto fue portada el día después de su muerte. Su vida en red era el más destacado de las necrológicas. Y su familia lo encontró mucho de menos y lloró mucho.
Meses después nadie se acordaba y sus objetos personales pronto desaparecieron de la habitación y algún avispado hacía negocio.
Pero en la red todavía estaba vivo.
Años más tarde un grafista descubrió la Increíble y la respetó a ella y a su autor por lo que pasó a formar parte del mundo de la imprenta en papel y en pantalla. Quizá la gran mayoría no sabría nunca que la fuente de letra era suya, pero es de aquellos pequeños detalles que algún poeta diría una pizca de inmortalidad y él, mezclado con la tierra del campo de zanahorias, lo sabía valorar.

Una vida en xarxa

Havia estat un tema recurrent a les tertúlies de sobretaula i amb el pas del temps l’havia començat a obsessionar. I el símptoma més clar era que ja no hi deia la seva o hi feia broma, dos tipus d’enfocament que vol dir que la cosa va de veres.
Va començar per passejar pels Encants o mercats de segona i més mans i va veure a la venda materials molt personals, des de fotografies a pintures, passant per cartes íntimes, objectes que mai de la vida ningú gosaria vendre ni escampar fora de la unitat de vida de la qual és nucli, un mateix.
Els hereus directes no són garantía de respecte vers tot el que una persona ha generat com a materials personals i si no hi ha ningú, familiar o amic, que assumeixi la responsabilitat de mantenir la integritat dels objectes personals, aquests acaben per passar d’unes mans a unes altres fins que arriben a algú que li és completament aliè, sense perdó si es familiar, falta d’educació si algú en vol fer negoci. Però els humans ja ho diuen, el mort és mort i el viu és viu.
Després va viure el cas d’un amic que va veure com la casa se li cremava i tot quedava en un no res. L’amic ja no va ser el mateix i de tan amargat va deixar de ser-ho. Un altre amic va morir en accident i ell no va tenir temps de revisar la seva biblioteca per trobar els llibres que li havia deixat, la família s’ho havia venut tot, fins hi tot la col·lecció de novel·la negre que havia aplegat amb devoció religiosa.
Va començar a pensar en el seu cas i va visualitzar tot el seu món fet engrunes pels mercats de diumenge quan no directament als abocadors i no necessariament de matèria orgànica. I això tenia un sentit: desaparèixer per sempre més, la mort real. No només no et recorda ningú, a més ningú sabrà que has existit. I si hom no creu en un ésser superior, mala peça al teler quan s’ha de buscar una excusa per respondre al: què hi fem aquí?
Quan va llegir un article sobre la vida en xarxa, ho va tenir clar. Estava jubilat, la dona s’havia embrancat feia anys en una altre aventura conjugal i els seus dos fills, la parelleta, eren tan independents que només se’n recordaven del pare quan el Corte Inglés els hi recordava la diada comercial. La perspectiva doncs era que el seu pas per aquesta vida no era només tornar a la pols sinó a més servir d’anònim adob d’algun camp de pastanagues. Que la seva vida estigués més pendent del que passaria quan no hi fos que viure plàcidament els seus darrers anys, era quelcom que ningú podria entendre sinó fos que en aquest món aquest fet irracional tenia la seva raó, perquè els seus habitants aplicaven el principi de la immortalitat d’una manera peculiar, arribar a destacar en vida per continuar viu a les enciclopèdies quan fos mort. De fet hi ha gent que està morta en vida, només cal estar viu en la mort.
Va comprar el millor i més ràpid en tecnologies informàtiques i va dissenyar un pla, sense lletra perquè no hi hauria un pla B. Va buidar una habitació i la va convertir en el seu nucli, prestatgeries i calaixos buits, taula amb ordinador, escàner i connexió permanent en xarxa. Després va anar fent viatges d’anada i tornada a la resta de la casa. Primer per allò visible, després les parts amagades, les oblidades i finalment les que fan mal al record, perquè mai més tornaran o perquè en el seu moment van ser imprescindibles i ara no s’entén perquè ho van ser.
La rutina era la mateixa a cop de còpia digital i pujar-ho tot a la xarxa seguint un ordre estructural, cronològic o temàtic segons els casos. El material original després de la seva conversió digital també s’anava ordenant en prestatges i calaixos. Amb el temps tot anava agafant un ordre i fins hi tot un sentit, perquè objectes que estaven destinats a no ser mai més protagonistes, tornaven a tenir una oportunitat i pel caire que duia el cas, més enllà del moble.
No cal dir que la cosa va portar el seu temps i la vida social va morir abans de temps, però no li feia res, perquè com deia ell quan era un bromista, passar-se la vida per quedar bé tenia com a recompensa omplir de gent el seu funeral, cosa que el mort sempre agrairia. A més, fins els vint anys eren els veritables anys de plenitud, a partir de llavors tot era una llarga i monòtona davallada, una constatació que brollava després de fer tres vegades vint.
Tot plegat ocupava la seva ment mentre la web creixia i creixia amb tot tipus de material, les fotografies que havien viscut en diferents suports, negatius de blanc i negre i color, diapositives… contes, poesia, apunts d’escola i universitat, retalls de diari, pel·lícules en súper 8 i tots els formats dels darrers quaranta anys, dibuixos, pintures, i les mil i una aficions que havia col·leccionat sense saber que les feia.
També aquella família cal·ligràfica que va batejar amb el nom de Increïble i que cap dels seus caps havia valorat en els seus quaranta anys de treball a la impremta. Coses de la feina, es diu.
Quan li van diagnosticar un avançat càncer d’estómac, gairebé havia fet les paus amb el seu material de vida. Va decidir no fer el tractament per no haver de mostrar a la xarxa la seva decadència més absoluta i es va dedicar a enregistrar petits fragments en primer pla sobre sentencies de vida, totes amanides amb un excel·lent i punyent sarcasme.
I el que no va aconseguir mai en vida, ho va ser en el darrer sospir. La xarxa, diuen, té aquestes coses. I les seves sentencies de vídeo van ser de llarg les més visitades i comentades. Va concedir entrevistes als mitjans i la seva foto va ser portada el dia després de la seva mort. La seva vida en xarxa era el més destacat de les necrològiques. I la seva família el va trobar molt a faltar i el va plorar molt.
Mesos després ningú se’n recordava i els seus objectes personals aviat van desaparèixer de l’habitació i algun espavilat en feia negoci.
Però a la xarxa encara era viu.
Anys més tard un grafista en va descobrir la Increïble i la va respectar a ella i el seu autor de manera que va passar a formar part del món de la impremta en paper i en pantalla. Potser la gran majoria no sabria mai que la font de lletra era seva, però és d’aquells petits detalls que algun poeta en diria una engruna d’immortalitat i ell, barrejat amb la terra del camp de pastanagues, ho sabia valorar.