27.4.12

Josep Guardiola, gràcies

Quan hom s'inicia en l'esport d'equip a través del futbol, ​​ho fa a primerenca edat i busca referents, herois, amb els quals orientar i exercir l'esport. Fins i tot orienta la seva situació en el camp segons sigui aquesta mateixa posició l'executada per l'ídol.Curiosament si al llarg dels primers anys es canvia d'heroi, cosa habitual en els nens, també es demana a l'entrenador el canvi de lloc al camp, encara que de vegades ja no hi ha punt de retorn i si t'has iniciat com a defensa, aquí et quedes i només si el teu objectiu és fer gols i no els fas, la teva carrera es reinventa a una altra posició al camp, la banqueta o l'elecció d'un altre esport més individual. El futbol és una de les primeres activitats en el món en què es descobreix el fracàs i la frustració i la manera de superar aquest primer mal tràngol pot ser de gran influència en el teu futur en l'edat adulta.Certament hi ha alguna cosa de cert en això que fa que entrenadors de jugadors infantils, no tots, intentin inculcar la formació als nois a través de l'activitat esportiva, sent la prioritat l'educació. Conceptes educatius sobre la victòria o la derrota, l'equip són tots, la felicitació a l'adversari, la generositat amb el company, la cultura de l'esforç, el respecte a l'àrbitre, el gol és un treball del conjunt i, en definitiva, l'esport és cultura i educació.Malauradament no és un objectiu fàcil quan els referents professionals no es comporten com a tals i els herois, jugadors i entrenadors, i la societat esportiva en què exerceixen la seva autoritat, no són models d'imitació, així com els aficionats que amb la seva emoció i diners mantenen tot el muntatge. El guanyar com a única meta i a qualsevol preu és la màxima en que se sosté el futbol professional i el seu mirall enfront dels imitadors infantils exerceix una mala influència.Per això, quan cíclicament apareixen dignes models de joc creatiu, respecte al contrari, esforç solidari, acatament als jutges, i educació cap a l'esport, de forma automàtica es construeix el seu antagonista que com a característica intrínseca és destruir més que crear i que no té vergonya d'utilitzar la manipulació informativa i la mentida com armes principals per enfonsar el nou patró de joc, dins i fora del terreny.No forma part de l'esport. Forma part de l'educació, de la mala educació. I el triomf d'aquest mal ens demostra que l'esperança disminueix mentre seguim invertint en armes i retallant en educació. En el fons som depredadors, però som els únics que ens aniquilem entre nosaltres. I amb el futbol aprenem de petits que l'únic que val és sortir del camp amb el triomf, que és l'únic que tindrà èxit fora d'ell.Tot i la realitat, gràcies a tota la gent i als entrenadors que encara s'esforcen a canviar les coses i en donar un altre valor a la frase tòpica: el futbol és així.Gràcies, Josep Guardiola

Josep Guardiola, gracias


Cuando uno se inicia en el deporte de equipo a través del fútbol, lo hace a temprana edad y busca referentes, héroes, con los que orientar y ejercer el deporte. Incluso orienta su situación en el campo según sea esa misma posición la ejecutada por el ídolo. Curiosamente si a lo largo de los primeros años se cambia de héroe, algo habitual en los niños, también se pide al entrenador el cambio de lugar en el campo, aunque en ocasiones ya no hay punto de retorno y si te has iniciado como defensa, ahí te quedas y sólo si tu cometido es meter goles y no los haces, tu carrera se reinventa a otra posición en el campo, el banquillo o la elección de otro deporte más individual. El fútbol es una de las primeras actividades en el mundo en la que se descubre el fracaso y la frustración y la manera de superar ese primer mal trago puede ser de gran influencia en tu futuro en la edad adulta. Ciertamente hay algo de cierto en ello que hace que entrenadores de jugadores infantiles, no todos, intenten inculcar la formación a los chicos a través de la actividad deportiva, siendo la prioridad la educación. Conceptos educativos sobre la victoria o la derrota, el equipo son todos, la felicitación al adversario, la generosidad con el compañero, la cultura del esfuerzo, el respeto al árbitro, el gol es un trabajo del conjunto y, en definitiva, el deporte es cultura y educación.
Desgraciadamente no es un objetivo fácil cuando los referentes profesionales no se comportan como tales y los héroes, jugadores y entrenadores, y la sociedad deportiva en la que ejercen su autoridad, no son modelos de imitación, así como los aficionados que con su emoción y dinero mantienen todo el tinglado. El ganar como única meta y a cualquier precio es la máxima en la que se sostiene el fútbol profesional y su espejo frente a los imitadores infantiles ejerce una mala influencia.
Por ello, cuando cíclicamente aparecen dignos modelos de juego creativo, respeto al contrario, esfuerzo solidario, acatamiento a los jueces, y educación hacia el deporte, de forma automática se construye su antagonista que como característica intrínseca es destruir más que crear y que no tiene vergüenza de utilizar la manipulación informativa y la mentira como armas principales para hundir el nuevo patrón de juego, dentro y fuera del terreno.
No forma parte del deporte. Forma parte de la educación, de la mala educación. Y el triunfo de ese mal nos demuestra que la esperanza disminuye mientras seguimos invirtiendo en armas y recortando en educación. En el fondo somos depredadores, pero somos los únicos que nos aniquilamos entre nosotros. Y con el fútbol aprendemos de pequeños que lo único que vale es salir del campo con el triunfo, que es lo único que tendrá éxito fuera de él.
A pesar de la realidad, gracias a toda la gente y a los entrenadores que todavía se esfuerzan en cambiar las cosas y en dar otro valor a la frase tópica: el fútbol es así.
Gracias, Josep Guardiola

25.4.12

Riurà bé qui riurà darrer & El último es el que ríe bien

El Barça eliminat pel Chelsea de la Champions a la semifinal, 24-4-2012.
JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA
El Madrid eliminado por el Bayern de la Champions en la semifinal, 25-4-2012
JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA

16.4.12

Cursa Corte Inglés 2012


14.4.12

Cazador blanco, corazón negro


11.4.12

Titanic


Quantes vegades el Titanic s'haurà d'enfonsar
abans no el deixin descansar en pau ?
Quantes histories ens hauran d'explicar
perquè la detallada ficció tapi la indescriptible realitat?
Si en 100 anys els personatges de ficció ens han fet commoure,
quants anys necessitaran els drames reals per sortir a la llum?
Què fa que l'ésser humà trobi petroli
de la desgràcia personal quan esdevé col·lectiva?
Quants Titànics haurem de comprar
per seguir gratant els sentiments?
Per què serà que els supervivents
han estat més discrets que els seus hereus?

Com bé deia en Dylan

Això, amic meu, tan sols ho sap el vent,
escolta la resposta dins del vent.

6.4.12

Semana Santa: misa, procesión y cine.




Para la dictadura en Semana Santa no era necesario hacer planes. Los poderes políticos y religiosos programaban la horquilla televisiva para entretener y aleccionar al pueblo. Ni que decir tiene que todo lugar de recreo estaba cerrado y bares y restaurantes casi abrían clandestinamente. La calle era ocupada por las procesiones religiosas de las respectivas cofradías que con pasión y fervor demostraban el alto nivel cristiano de la sociedad que, todos a una, llenaban las calles del gran espectáculo de fe. Como complemento, aperitivo o final de desfile, tocaba misa de aquellas largas no inferiores a una hora si eran de las cantadas. No había alternativa, como quedarse en casa, porque era habitual que el vecindario hiciera vida de calle, había más conocimiento de la vida del barrio y el que no asistía a los actos programados era ojo de las críticas habituales de los más fieles. El miedo al qué dirán era cercano a la denuncia moral o incluso confundida con la denuncia ideológica por sospechas de no ser adicto al régimen. Por lo tanto, y más en zona de vencidos, el silencio y la obediencia eran las actitudes más sensatas. Penitencia.
Tras el cumplimiento, la cadena televisiva nacional premiaba a los fieles con una programación cinéfila, eso sí, con temas muy religiosos. Y, por si no habíamos estado atentos a la educación religiosa ortodoxa, las historias del corpus cristiano made in USA de extenso catálogo nos aliñaban la noche también para evitar malas tentaciones de pensamiento y obra. Como no había otra cosa, la audiencia era alta y fiel. Y así, año tras año, se repetían las películas hasta convertirse en los clásicos de Semana Santa. Como la mayoría eran de buena factura e interpretadas por los grandes actores de la época, adquirimos una cierta cultura de lo que se convirtió en el género del cine religioso. Así teníamos por el lado de Dios, La Biblia desde la creación hasta el éxodo del pueblo judío con Los diez mandamientos como la estrella de la semana. Por el otro lado la vida y pasión de Cristo con Rey de Reyes como el plato fuerte. Si bien eran las películas colaterales las que tenían más seguidores, es decir, las que envolvían la historia del pueblo de Dios o de Cristo con tramas más entretenidas y divertidas. Así el gran clásico por excelencia fue Ben-Hur. Bien pensado no sé si los programadores de la dictadura entendían lo que estaban haciendo, porque en un régimen católico-nacional donde los judíos no tenían buena prensa principalmente por no comulgar con la fe cristiana más seguidora de Cristo que de Dios, resulta que en la parrilla el pueblo judío era el más alabado en las historias de ficción. Quizá por eso la mejor de las películas de la semana dicha era Ben-Hur que hacía que el príncipe judío se convirtiera en un fervoroso seguidor de Cristo. No hay nada más redentor que un converso. Y por eso, era la más repetida.
También hay que recordar la programación de películas de Santos y Santas de todo tipo con el relato de sus vidas ejemplares.
Muerta la dictadura la cosa se fue descafeinando salvo períodos democráticos de poder conservador donde casualmente volvían a aparecer los clásicos de siempre.
Como estamos en uno de estos períodos dentro de los cuales también hay cadenas seguidoras del talante guardián de las esencias morales y religiosas, resulta que vuelven a estar presentes en la parrilla. Afortunadamente ya no hay miedo, aunque haya crisis, por no ser un buen chico y no hacer seguimiento de la fe y nos podemos ahorrar la saturación.
Dicho esto y con la mente libre, algunas de estas películas son recomendables desde el puro punto de vista cinéfilo, por ser grandes producciones con los Star System de la mejor época del cine. Y aún serían mejores si fuéramos personas de fe.
Todavía están a tiempo de ver, sin sospechas de ningún tipo,

Ben-Hur (Wylliam Wyler, 1959), Quo Vadis (Mervyn Leroy, 1951), Los diez mandamientos (Cecil B. De Mille, 1956), La Biblia (John Huston, 1966), Rey de Reyes (Nicholas Ray, 1961), La túnica sagrada (Henry Koster, 1953), El Evangelio según San Mateo (Pier Paolo Passolini, 1964), Francisco, juglar de Dios (Roberto Rossellini, 1950), Jesús de Nazaret (Franco Zeffirelli, 1977)

Y para tomar tierra, el musical Jesucristo Superstar (Norman Jewison, 1973) y la parodia La Vida de Brian (Monty Python, 1979), .

Setmana Santa: missa, processó i cinema.


A la dictadura a Setmana Santa no calia fer plans. Els poders polítics i religiosos programaven la forquilla televisiva per entretenir i alliçonar al poble. No cal dir que tot lloc d’esbarjo era tancat i bars i restaurants gairebé obrien clandestinament. El carrer era ocupat per les processons religioses de les respectives confraries que amb passió i fervor demostraven l’alt nivell cristià de la societat que, tots a una, omplien els carrers del gran espectacle de fe. Com a complement, aperitiu o final de rua, tocava missa d’aquelles llargues no inferiors a una hora si eren de les cantades. No hi havia alternativa, com quedar-se a casa, perquè era habitual que el veïnat fes vida de carrer, hi havia més coneixement de la vida del barri i el que no assistia als actes programats era ull de les critiques habituals dels més fidels. No cal dir que la por al què diran era proper a la denuncia moral o fins i tot confosa amb la denuncia ideològica de no addicte al règim. Per tant, i més en zona de vençuts, el silenci i la obediència eren les actituds més assenyades per no dir-ne penitència.

Després del compliment la cadena televisiva nacional premiava als fidels amb una programació cinèfila, això si, amb temes molt religiosos. I, per si no havíem estat atents a l’educació religiosa ortodoxa, les histories del corpus cristià made in USA d’extens catàleg ens amanien la nit també per evitar males temptacions de pensament i obra. Com no hi havia altra cosa, l’audiència era alta i Fidel. I així any rere any es repetien les pel·lícules fins esdevenir els clàssics de Setmana Santa. Com la majoria eren de bona factura i interpretades pels grans actors de l’època, vam adquirir una certa cultura del que va esdevenir el gènere del cinema religiós. Així teníem a la banda de Déu, amb La Bíblia des de la creació a l’èxode del poble jueu amb Els deu manaments com l’estrella de la setmana. Per l’altra banda la vida i passió de Crist amb Rei de Reis com el plat fort. Si bé eren les pel·lícules col·laterals les que tenien més seguidors, és a dir, les que embolicaven la trama del poble de Déu o de Crist amb trames més entretingudes i divertides. Així el gran clàssic per excel·lència va esdevenir Ben-Hur. Ben pensat no sé si els programadors de la dictadura entenien els que estaven fent, perquè en un règim catòlic-nacional on els jueus no tenien bona premsa principalment per no combregar amb la fe cristiana més seguidora de Crist que de Déu, resulta que en la graella el poble jueu era el més lloat en les histories de ficció. Potser per això la més gran de les pel·lícules de la setmana dita era Ben-Hur que feia que el príncep jueu esdevingués un fervorós seguidor de Crist. No hi ha res més redemptor que un convers. I per això, era la més repetida.

També cal recordar la programació de pel·lícules de Sants i Santes de tota mena amb el relat de les seves vides exemplars.

Morta la dictadura la cosa es va anar descafeïnant tret de períodes democràtics de poder conservador on casualment tornaven a aparèixer els clàssics de sempre.
Com estem en un d’aquests períodes dins dels quals també hi ha cadenes seguidores del tarannà guardià de les essències morals i religioses, resulta que tornen a estar presents a la graella. Afortunadament ja no hi ha por, tot i que hi hagi crisi, per no ser un bon minyó i no fer seguiment de la fe i ens podem estalviar la saturació.
Dit això i amb la ment lliure, algunes d’aquestes pel·lícules són recomanables des del pur punt de vista cinèfil, per ser grans produccions amb els Star System de la millor època de Hollywood. I encara serien millors si fóssim persones de fe.

Encara estan a temps de veure, sense sospites de cap mena,

Ben-Hur (Wylliam Wyler, 1959), Quo Vadis (Mervyn Leroy, 1951), Los diez mandamientos (Cecil B. De Mille, 1956), La Biblia (John Huston, 1966), Rey de Reyes (Nicholas Ray, 1961), La túnica sagrada (Henry Koster, 1953), El Evangelio según San Mateo (Pier Paolo Passolini, 1964), Francisco, juglar de Dios (Roberto Rossellini, 1950), Jesús de Nazaret (Franco Zeffirelli, 1977)

I per aterrar, el musical Jesucristo Superstar (Norman Jewison, 1973) i la parodia La Vida de Brian (Monty Python, 1979).

27.3.12

Una mentira repetida mil veces


La mezcla de técnicas de propaganda con las propias de la información han derivado en una vía peligrosa en la que el objetivo es conseguir grandes audiencias o seguidores para que actúe de anzuelo a las inversiones publicitarias que buscan, en un periodo de multiplicación de medios, algunos soportes que ofrezcan cantidad de posibles clientes, sin importar sobre qué contenidos se fundamenta. También es verdad que se aprovecha la fisura que representa en el público una cierta crisis de valores o una excesiva dependencia hacia opinadores que cocinan la información a su gusto sin importar el principio de veracidad. Es tiempo de mentiras y si son permitidas es porque alguien está en disposición de creerlas. Las técnicas totalitarias de propaganda ya practicaban con un cierto éxito la propagación de la mentira de manera sistemática, si bien los medios de la época, primer cuarto del siglo XX, se circunscribían a la prensa y a los panfletos. Más adelante la radio ya se ganó el respeto como gran medio y sobre ella se lanzaron los manipuladores. La propaganda nazi encumbró a la mentira como su mejor arma hasta el punto de establecer una sentencia categórica que ha llegado hasta nuestros días:”una mentira repetida mil veces, se convierte en verdad”. Conocemos el nombre de su artífice pero no vamos a hacerle propaganda.
Alguien ha llegado a confundir la técnica para criticar a la publicidad y nada más lejos de la realidad, porque una mentira descubierta en el producto publicitado, llega a producir tal rechazo en el usuario/comprador que puede hundir el producto. Los publicistas lo saben de siempre y por ello se han guardado bien de diferenciar la publicidad de la propaganda para que nadie ose confundirles. Como ejemplo las campañas electorales  que han acuñado la denominación publicidad electoral como un eufemismo de la propaganda y para decir entre líneas que no se trata de publicidad y por ello cabe esperar cualquier cosa.
Donde ha llegado la sentencia antes indicada es en el tratamiento de la realidad, efectuada en algunos casos por protagonistas de la vida real o a sus informadores. Periódicos o medios afines a ideologías o a sectores de poder político, social, económico o deportivo, no tienen vergüenza en hacer pasar por información la más burda de las mentiras, y por si no fuera suficiente, manipular materiales visuales para que con la coartada de la representación de la realidad que tiene la imagen, favorecer y apoyar las infamias y calumnias. Seguimos en lo mismo, ello no existiría si no hubiera público para seguir y creer en determinadas mentiras. Ciertos límites en la adquisición y criterio sobre la información, les hace vulnerables a las malas intenciones, mucho más infames cuando provienen del mundo de la información que sin tener que ser garantes de la objetividad, sí lo han de ser de la honestidad informativa. Y cuando son varios los medios, que sin necesidad de una puesta en común, reman hacia el mismo objetivo y son altavoces de mucha cobertura, consiguen un público cautivo.
La sofisticación en los últimos tiempos es lo que se denomina narración. No basta sólo en repetir una mentira mil veces, sino en darle un relato que se mantenga firme a lo largo del tiempo. El público se siente más receptivo y es más manipulable. Y si persiste a lo largo del tiempo, puede llegar a crear historia. O, ¿acaso no es el relato de la historia lo que nos emociona más que los propios hechos, aunque no sean ciertos? Si ello ha sucedido con nuestra historia pasada, ¿por qué no aplicarlo en el presente? La mentira repetida mil veces no es suficiente. Falta envolverla en un relato construido como si fuera ficción. Y, sobre todo, no renunciar, por mucho que la realidad nos desenmascare. Tanta insistencia nos dará la razón, y si no es ahora, puede que dentro de mil años. Y, ante todo, debemos ser gente sin escrúpulos.

Hay otra verdad en los atentados de Atocha y no hay que buscar en desiertos lejanos.
Las armas de destrucción masiva han sido ocultadas para no revelar conspiraciones internacionales.
Los arbitrajes son dirigidos para beneficiar a un equipo.
En Catalunya  se persigue a los castellanohablantes y a los niños se les castiga si no hablan catalán.
La corrupción es un acto reflejo del ser humano y los políticos no deben pagarlo en las elecciones, como seres humanos que también son.
Catalunya no quiere ser solidaria con el resto de España, manipula las balanzas fiscales y se queda con todo el dinero.
La inmigración hace aumentar la delincuencia y se beneficia de las subvenciones.
La pérdida de ciertas libertades favorece nuestra seguridad.
.................................


No busquemos en la mentira aislada, sino en su relato. Y a su autor.

26.3.12

Arrebato: Caballero sin espada


Muchas son las obras del cine, el teatro y la literatura que sin tapujos ni enmascaramientos han denunciado pasajes de la historia y del pensamiento que han intentado someter a personas e ideas por el simple factor de contradecir lo establecido y pretender abrir la mente a un futuro mejor cuyo máximo exponente tiene en la libertad su valor más preciado.
En su narrativa han elaborado escenas en las que los dos mundos se enfrentan y el protagonista construirá un arrebato para argumentar con la fuerza de la razón los motivos que le llevan a defender una causa justa y libre. Es el mensaje que, aunque pueda parecer demasiado transparente y moralizador, nunca nos deja indiferentes, a pesar de las diferentes interpretaciones sometidas a la época de realización o bajo un punto de vista más moderno. En cualquier caso todo parece indicar con la perspectiva del tiempo que la experiencia ni se aprende ni se hereda y si algún valor prevalece es la integridad, aunque muy pocos entiendan lo que representa.



CABALLERO SIN ESPADA (Mr. Smith goes to Washington)
Dirigida por Frank Capra. EEUU. 1939. Con James Stewart (Jefferson Smith) y Jean Arthur (Clarissa Saunders), Claude Rains (James Taylor). Guión de Sidney Buchman. 

Jefferson Smith (James Stewart), un joven ingenuo e idealista, que parece fácilmente manipulable, es nombrado senador. En Washington tendrá que tratar con políticos como James Taylor (Claude Rains) y empresarios sin escrúpulos que le harán perder la fe. Sin embargo, gracias a una joven (Jean Arthur)  que conoce muy bien los entresijos de la política, protagoniza en el Senado una espectacular y maratoniana intervención en la que, además de defender apasionadamente la democracia, pone en evidencia una importante trama de corrupción que proyecta una presa en lugar de obra social para los jóvenes.

Jefferson Smith en su intervención en el senado espera probar su denuncia mientras espera la llegada de las pruebas. Mientras tanto y para dilatar la aprobación del proyecto que denuncia, se acoge a un artículo de reglamento, obstruccionismo, y hace uso de la palabra en una interminable sesión sin ceder la palabra a nadie  mientras se tenga en pie y no deje de hablar. Y empieza por leer la declaración de la independencia para ganar tiempo. El público presente le apoya mientras los senadores se turnan para que exista quórum en la cámara y alargar la sesión hasta la extenuación del joven idealista.

Jefferson Smith: “Siempre me gustó esa parte de la declaración de la independencia. No se puede tener un país que puede hacer que esas normas funcionen, si no hay hombres que no sepan diferenciar los derechos humanos de un puñetazo en la nariz. Hay algo gracioso respecto a los hombres. Todos empiezan la vida siendo niños. No me sorprendería que estos senadores no hubieran sido nunca niños. Por eso me pareció buena idea sacar a los niños de las ciudades de los hacinados sótanos durante unos meses y formar sus cuerpos y mentes para trabajos de auténticos hombres, porque esos niños estarán en estas mesas uno de estos días. Me parecía buena idea reunir a chicos de todo el país, chicos de todas las nacionalidades y clases sociales y dejarles que descubran qué es lo que hace que gente diferente se porte como ellos, porque yo no daría ni un centavo por todas sus reglas, si detrás de ellas no hubiese un poco de amabilidad cotidiana y un poco de amor por el compañero también. Todo eso es bastante importante. Son la sangre, los huesos, los nervios de esta democracia que algunos grandes hombres ofrecieron a la raza humana, pero si se construye una presa donde tenía que ir un campamento juvenil para conseguir dinero para pagar un ejército político, eso es diferente. Si creen que voy a volver a decirles a esos chicos: ´Olvidad esas tonterías que he dicho sobre la tierra donde vivís. Son idioteces. Este no es vuestro país. Pertenece a un montón de James Taylor´. No, yo no. El que crea que voy a hacer eso ya puede pensar en otra cosa.... Sé que estoy siendo irrespetuoso con esta honorable institución. Sé que un tipo como yo jamás se le debería permitir entrar aquí. Lo sé. Odio estar aquí poniendo a prueba su paciencia, pero o tengo toda la razón o es que estoy loco. Y me siento bien. (abre el libro de la Constitución). La constitución de los Estados Unidos (exclamaciones de los senadores). Página uno, párrafo primero. Nosotros el pueblo de los Estados Unidos...
(después de 23 horas)
No señor, no hay compromiso con la verdad. Eso es todo lo que tenía que decir aquí. Levantarnos del suelo es todo lo que pido. Subir hasta esa dama que está en lo alto del Capitolio y que representa la libertad. Para ver a este país a través de sus ojos, si es que quieren ver algo. Y no verán solo el paisaje, verán todo lo que el hombre ha conseguido con su esfuerzo tras siglos de lucha, peleando por algo mejor que una selva de leyes. Luchando así puede mantenerse sobre sus pies libre y decente, tal como fue creado, sin importar su raza, color o credo. Eso es lo que verán. Ahí fuera no hay lugar para el soborno, la codicia, las mentiras o el compromiso con las libertades. Y si es eso lo que los mayores le han hecho a este mundo, empecemos pronto esos campamentos juveniles y veamos qué es lo que los chicos pueden hacer. Aún no es tarde porque este país es más grande que los Taylor o que usted o yo o cualquier otra cosa. Los principios no desaparecen una vez que han salido a la luz. Están aquí, solo hay que verlos.
(El senador corrupto Taylor entra con cincuenta mil telegramas que piden que Smith abandone el senado. Smith lee con desesperación algunos de ellos antes de continuar hablando sin fuerzas).
Supongo que esta es una de esas causas perdidas. Ustedes no saben nada sobre causas perdidas. Pero el señor Taylor sí. Una vez dijo (frente al senador Taylor) que eran las únicas por las que valía la pena luchar, y luchó por ellas en una ocasión, por la única razón por la que todo hombre debe hacerlo. Y por una pura y sencilla norma: ama a tu prójimo. En este mundo lleno de odio, el que cumple ese precepto es digno de confianza. Usted conoce ese precepto. Yo le admiraba por eso, igual que mi padre. Usted sabe que ha luchado por las causas perdidas con más fuerza que por muchas otras. Incluso moriría por ellas, como lo hizo un hombre que ambos conocimos. Cree usted que estoy vencido, todos piensan que estoy vencido. Pues bien, no lo estoy. Y voy a quedarme aquí para seguir luchando por esa causa perdida, aunque en esta Cámara abunden las mentiras como esta y los Taylor y todos sus ejércitos entren en este lugar. Porque alguien me escuchará. Alguien.”

Smith se desmaya y el senador Taylor cede y (ese alguien antiguo amigo de Smith) acaba por reconocer que el joven idealista tiene razón sobre el soborno y la corrupción.

Vítores y gritos de alegría entre el público mientras los periodistas corren para telefonear la crónica a sus periódicos.

21.3.12

Arrebato: El gran dictador


Muchas son las obras del cine, el teatro y la literatura que sin tapujos ni enmascaramientos han denunciado pasajes de la historia y del pensamiento que han intentado someter a personas e ideas por el simple factor de contradecir lo establecido y pretender abrir la mente a un futuro mejor cuyo máximo exponente tiene en la libertad su valor más preciado.
En su narrativa han elaborado escenas en las que los dos mundos se enfrentan y el protagonista construirá un arrebato para argumentar con la fuerza de la razón los motivos que le llevan a defender una causa justa y libre. Es el mensaje que, aunque pueda parecer demasiado transparente y moralizador, nunca nos deja indiferentes, a pesar de las diferentes interpretaciones sometidas a la época de realización o bajo un punto de vista más moderno. En cualquier caso todo parece indicar con la perspectiva del tiempo que la experiencia ni se aprende ni se hereda y si algún valor prevalece es la integridad, aunque muy pocos entiendan lo que representa.



EL GRAN DICTADOR (The Great Dictator)
Dirigida por Charles Chaplin. EEUU. 1940. Con Charles Chaplin (Hynkel-Dictador de Tomania/ Barbero) y Paulette Goddard. Guión de Charles Chaplin.


El barbero judío de gran parecido con el dictador Hynkel es confundido por éste y deberá hablar a las masas en un discurso triunfal frente a un ejército y un pueblo sometido. Pero el barbero no puede traicionar sus ideas, aunque le puede costar la vida:

Barbero (como el dictador Hynkel): “Lo siento, pero yo no quiero ser emperador. Ese no es mi oficio, no quiero gobernar ni conquistar a nadie; sino ayudar a todos, si fuera posible: judíos y gentiles, blancos o negros. Tenemos que ayudarnos unos a otros. Los seres humanos somos así, queremos hacer felices a los demás, no hacerlos desgraciados, no queremos odiar ni despreciar a nadie. En este mundo hay sitio para todos. El camino de la vida puede ser libre y hermoso, pero lo hemos perdido. La codicia ha envenenado las almas, ha levantado barreras de odio, nos ha empujado hacia la miseria y las matanzas. Hemos progresado muy deprisa, pero nos hemos encarcelado nosotros, el maquinismo que crea abundancia nos deja en la necesidad. Nuestro conocimiento nos ha hecho cínicos; nuestra inteligencia duros y secos. Pensamos demasiado y sentimos muy poco. Más que máquinas, necesitamos humanidad; más que inteligencia, tener bondad y dulzura. Sin estas cualidades la vida será violenta. Se perderá todo. Los aviones y la radio nos hacen sentirnos más cercanos. La verdadera naturaleza de estos inventos exige bondad humana, exige una hermandad universal. Ahora mismo mi voz llega a millones de seres de todo el mundo, a millones de hombres desesperados, mujeres y niños; víctimas de un sistema que hace torturar a los hombres y encarcelar a gentes inocentes.  A los que puedan oírme les digo que no desesperen. Esta desdicha es pasajera. El odio de los hombres pasará y caerán los dictadores, y el poder que le quitaron al pueblo se le reintegrará al pueblo. Y así, mientras el hombre exista, la libertad no perecerá. Soldados, no os rindáis a esos hombres que en realidad os desprecian, os esclavizan, reglamentan vuestras vidas y os dicen lo que tenéis que hacer, que pensar y que sentir. Os barren el cerebro, os ceban, os tratan como a ganado y como carne de cañón. No os entreguéis a estos individuos inhumanos, hombres máquinas, con cerebros y corazones de máquinas. ¡Vosotros no sois máquinas! ¡No sois ganado!¡Sois hombres! Lleváis el amor de la humanidad en vuestros corazones, no el odio. Solo los que no aman, odian; los que no aman y los inhumanos. Soldados, no luchéis por la esclavitud, luchad por la libertad. En el capítulo 17 de San Lucas se lee: El Reino de Dios está dentro del hombre.  No de un hombre, ni de un grupo de hombres, sino de todos los hombres.  Vosotros, el pueblo, tenéis el poder; el poder de crear máquinas; el poder de crear felicidad. Vosotros el pueblo tenéis el poder de crear felicidad y hacer esta vida libre y hermosa, de convertirla en una maravillosa aventura. En nombre de la democracia, utilicemos ese poder actuando todos unidos. Luchemos por un mundo nuevo, digno y noble que garantice a los hombres trabajo y dé a la juventud un futuro y a la vejez seguridad. Con la promesa de esas cosas las fieras alcanzaron el poder, pero mintieron, no han cumplido sus promesas, ni lo harán. Los dictadores son libres solo ellos, pero esclavizan al pueblo. Luchemos ahora para hacer nosotros realidad lo prometido. Todos a luchar para liberar al mundo, para derribar barreras nacionales, para eliminar la ambición, el odio y la intolerancia. Luchemos por el  mundo de la razón. Un mundo donde la ciencia, donde el progreso nos conduzca a todos a la felicidad. Soldados, en nombre de la democracia, debemos unirnos todos.

(Vítores y gritos)

Producida al principio (1940)  de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).
En España no se estrenó hasta después de la muerte del dictador Franco (1975)

16.3.12

Arrebato: El manantial


Muchas son las obras del cine, el teatro y la literatura que sin tapujos ni enmascaramientos han denunciado pasajes de la historia y del pensamiento que han intentado someter a personas e ideas por el simple factor de contradecir lo establecido y pretender abrir la mente a un futuro mejor cuyo máximo exponente tiene en la libertad su valor más preciado.
En su narrativa han elaborado escenas en las que los dos mundos se enfrentan y el protagonista construirá un arrebato para argumentar con la fuerza de la razón los motivos que le llevan a defender una causa justa y libre. Es el mensaje que, aunque pueda parecer demasiado transparente y moralizador, nunca nos deja indiferentes, a pesar de las diferentes interpretaciones sometidas a la época de realización o bajo un punto de vista más moderno. En cualquier caso todo parece indicar con la perspectiva del tiempo que la experiencia ni se aprende ni se hereda y si algún valor prevalece es la integridad, aunque muy pocos entiendan lo que representa.


EL MANANTIAL (The fountainhead)
Dirigida por King Vidor. EEUU. 1949. Con Gary Cooper (Howard Roark) y Patricia Neal (Dominique Francon). Guión de Ayn Rand de su novela del mismo título.

Howard Roark  lucha por su integridad individual frente a una sociedad que desea destruirle por sus ideas innovadoras, creativas y desafiantes sobre la nueva arquitectura que sigue anclada en los convencionalismos y en el conformismo. Aquel que ose enfrentarse al sistema político y social sucumbirá al poder de los mediocres. Howard estará dispuesto a sacrificar el amor por ser fiel a su ideal. Acusado de destruir un complejo arquitectónico por no haber respetado su diseño original, se enfrentará a un tribunal que deberá juzgar sus intenciones bajo la presión de  una sociedad alborotada por el poder conservador.
Es el momento del arrebato de Howard Roark frente al tribunal y ante un público hostil. La mirada fiel de su amada, Dominique Francon, será su mejor apoyo. Su única esperanza, su discurso.

Howard Roark: “Hace millones de años, un hombre primitivo descubrió cómo hacer fuego. Probablemente fue quemado en la hoguera que enseñó a encender. Pero les dejó un regalo que ellos no habían concebido y alejó la oscuridad de la tierra. A lo largo de los siglos, hubo hombres que abrieron nuevos caminos armados únicamente con su propia visión. Los grandes creadores, pensadores, artistas, científicos, inventores, estuvieron solos contra los hombres de su época. Cada nueva idea fue rechazada, cada nuevo invento fue denunciado, pero los hombres con visión de futuro siguieron adelante. Lucharon, sufrieron y pagaron, pero vencieron. A ningún creador le impulsó un deseo de satisfacer a sus hermanos. Sus hermanos odiaban el regalo que él ofrecía. Su verdad era su único motivo. Su trabajo era su único objetivo. Su trabajo, no aquellos que lo usaran. Su creación, no los beneficios que otros sacaran de ella, la creación que daba forma a su verdad. Él sostenía su verdad contra todo y contra todos. Seguía adelante aunque otros no estuvieran de acuerdo con él. Con su integridad como única bandera. No le servía a nada ni a nadie. Vivía para sí mismo, y sólo al vivir para sí mismo fue capaz de lograr las cosas que son la gloria de la humanidad. Esa es la naturaleza del logro. El hombre no puede sobrevivir, excepto a través de su mente. Llega a la tierra desarmado. Su cerebro es su única arma, pero la mente es inherente al individuo. El cerebro colectivo no existe. El hombre que piensa, debe pensar y actuar por sí mismo. La mente racional no puede funcionar bajo ninguna forma de coacción, no puede subordinarse a necesidades, opiniones o deseos de los demás, no es un objeto de sacrificio. El creador se mantiene firme a sus opiniones, el parásito sigue las opiniones de los demás. El creador piensa, el parásito copia. El creador produce, el parásito saquea. La preocupación del creador es conquistar la naturaleza, la preocupación del parásito es conquistar a los hombres. El creador necesita independencia, ni sirve ni gobierna, se relaciona por libre intercambio y decisión voluntaria. El parásito busca poder, quiere atar a todos los hombres en acción común y esclavitud común. Ve al hombre como una herramienta para el uso de los demás, que debe pensar como ellos, actuar como ellos y vivir abnegado y triste, sirviendo toda necesidad, excepto la suya. Miren la historia. Todo lo que tenemos, cada gran logro, ha salido del trabajo independiente de una mente independiente. Cada horror y destrucción procede de los intentos de convertir a los hombres sin alma ni cerebro, sin derechos personales, sin ambición personal, sin voluntad, esperanzas o dignidad. Es un viejo conflicto. Tiene otro nombre, lo individual contra lo colectivo. Nuestro país, el más noble de la historia de la humanidad, se basó en el principio del individualismo, el principio de los derechos inalienables del hombre. Un país donde un hombre era libre de buscar su propia felicidad. Ganar y producir, no rendirse y renunciar. Prosperar, no morirse de hambre. Lograr, no saquear. Tener como mayor posesión su sentido de valor personal y como mayor virtud, su respeto hacia sí mismo. Miren los resultados. Eso es lo que los colectivistas les están pidiendo que destruyan, como ya se ha destruido parte de la tierra.
Yo soy arquitecto, sé lo que vendrá por las bases de lo que se construye. Estamos llegando a un mundo en el que no puedo permitirme vivir. Mis ideas son de mi propiedad. Me las quitaron por la fuerza, violando un contrato. No se me permitió apelar. Creían que mi trabajo pertenecía a otros para hacer lo que quisieran, que tenían un derecho sobre mí sin mi consentimiento, que mi deber era servirles sin alternativa o recompensa. Ya saben por qué dinamité el edificio. Yo lo diseñé. Yo lo hice posible. Yo lo destruí. Acepté diseñarlo con el fin de verlo construido como yo quería. Ése fue el precio que le puse a mi trabajo. No me pagaron. Mi edificio fue desfigurado por los que se beneficiaron de mi trabajo sin darme nada a cambio. He venido aquí a decir que no reconozco el derecho de nadie a un minuto de mi vida, ni a ninguna parte de mi energía, ni a ningún logro mío. No importa quién lo reclame. Tenía que ser dicho. El mundo está pereciendo en una orgía de sacrificio. He venido para ser escuchado en nombre de todos los hombres independientes que hay en el mundo. Yo quería plantear mis ideas. No quiero trabajar ni vivir bajo otras ideas. Defiendo por convicción el sagrado derecho del hombre de vivir con libertad de elección”.


¿Veredicto?

20.2.12

Una conversión: Periodismo versus Publicidad


Hubo un tiempo no muy lejano que más o menos coincide con el final de un régimen dictatorial, que entre oficios de comunicación, periodismo y publicidad, existía una cierta rivalidad en términos de quién era la bella y quién era la bestia. Para unos, los periodistas, la publicidad era la impura del gremio de comunicadores, cuyos mensajes estaban dictados por la propaganda comercial cuyo objetivo era limpiar la mente de ideas para sustituirlas por eslóganes que lanzaban a los poseídos a la compra directa e irracional de todo tipo de productos comerciales. Para los otros, los publicistas, la publicidad era el refugio de comunicadores que había escapado del ingenuo sueño de creer que el periodismo era un cuarto poder capaz de denunciar los malos tratos que en general los tres primeros poderes tenían por hábito realizar con total impunidad. Y no había mayor estrategia que servir a los primeros poderes además de pagar para que el cuarto pudiera seguir en el limbo del idealismo. Para los unos el modelo idealizado era por un lado los Woodward y Bernstein, aunque algunos los conocen como Redford y Hoffman, quiénes en 1974 lanzaron al mundo en “The Washington Post”, el resultado de dos años de investigación periodística conocido como El escándalo Watergate. Las descubiertas escuchas telefónicas sobre la oposición condujeron a la dimisión del entonces presidente de EEUU Richard Nixon. Para los más aventureros, el modelo era el reportero televisivo Miguel de la Quadra Salcedo que cubrió frentes de guerra posteriores a la segunda guerra mundial con un porte muy deportivo, no en vano fue un atleta olímpico. El modelo “artículo de opinión” era reservado a los más acomodados temerosos de bajar a la calle, pero con estilo y estilete descuartizaban a los malos y a sus males. El idealismo era la marca, aunque pasaran por alto que sus afiladas estilográficas dejaron que la vileza la juzgara Dios y que la dictadura se muriera sola (con perdón de los que lo intentaron y sucumbieron física y psicológicamente a los miserables).
A finales de los años setenta los estudiantes de periodismo engrandecían las facultades que les daban cobijo y esperanza hacia un futuro con tanto honor. Mientras tanto los publicistas, deshonrados, seguían trabajando en el anonimato de sus agencias a la espera de mejores vientos. Las estudiantes de publicidad, un puñado,  eran objeto de burla de sus compañeros de facultad cuyo nombre ocultaba la licenciatura y solo se conocían como facultades de periodismo. Su mayor honra era auto inmolarse siguiendo también un modelo, el que escribió un publicista, Jacques Séguèla,  crítico con su profesión que publicó “No le digas a mi madre que trabajo en publicidad, ella piensa que soy pianista en un burdel”.
Más de treinta años después las facultades lo son de comunicación, ofreciendo más licenciaturas a las ya clásicas de periodismo y publicidad. La investigación periodística se establece en grado a la amistad o filtración interesada. La fuente es internet. Y la segunda fuente también. El periodismo deportivo acapara portadas y al máximo que desea aspirar un periodista es entrar en un gabinete de comunicación (los más viejos les llaman redacciones), técnica de marketing empresarial al igual que la publicidad. Los únicos poderes de corrupción y terror que caen siguen siendo a golpe de misil, y los más próximos siguen protegidos desde el más allá y esperan atraer hacia sus redes a los más incautos. Los tres primeros poderes están en manos no electas y siguen vendiendo el humo de los justos. La publicidad, en su acepción no política, ha sobrevivido a la convulsa conciencia social y mantiene su alegría a golpe de single y sueño del bienestar, más sueño que nunca. Su ambigüedad y profesionalidad han sido sus factores de supervivencia, ahora unos y ahora otros, lo que haga falta, sin otra ideología que la del propio valor del producto. Su continente, bueno, formal y atractivo, la hacen mantenerse joven, aún a golpe de photoshop, porque los aires que corren son los de “dime que me amas, aunque sea mentira”.
Nuevos tiempos que han iluminado periodistas que han llegado a comprender que ahora, como ayer, vivían gracias a la publicidad insertada en sus medios. Y que mejor aceptación que protagonizar campañas publicitarias por ser periodista mediático o por cara bonita, qué más da, una vez vislumbrada la luz.
En las facultades comienzan a surgir departamentos de publicidad, hasta ahora olvidados en una no reglamentaria unidad, y curiosamente ocupados mayoritariamente por periodistas cuya mutación es espectacular. En su sentido religioso, la conversión es un cambio de vida fruto de un encuentro con la “divinidad” que lleva a una vida centrada y ordenada. Sin llegar al extremo divino, sólo en el misterio podemos buscar las razones de tanta conversión que tiene tanta credibilidad como los deportistas que han soñado toda la vida en jugar en el club de sus sueños, curiosamente el club que los ha fichado. Como todos somos pecadores, la conversión nos muestra el camino.
Mientras tanto los publicistas siguen ahí, escépticos como lo fueron ayer, pero con una cierta ironía de vida que ve con curiosidad hasta dónde puede llegar el prestigio e importancia que el mundo les otorga, incluso sus compañeros más burlones. En todo caso, el anonimato en su profesión quizá sea el antídoto contra la vanidad que debilita la fuerza de las convicciones y esperanzas. ¿Serán capaces los nuevos llegados de dejar sin firma una creación, ni que sea publicitaria? ¿Será una transformación de supervivencia a la espera de tiempos más afortunados? ¿Podrán los publicistas seguir un camino de conversión hacia el periodismo? ¿Les dejarán?
Uno de los síntomas del cambio está en que la famosa frase publicitaria ha sido secuestrada: “No le digas a mi madre que soy periodista, ella piensa que soy pianista en un burdel”. Y forma parte del chiste que dice que el periodista sabe reírse de sí mismo. En internet está el anonimato de la nueva frase que, naturalmente no va firmada, porqué la segunda fuente da el enlace de la primera.

En principio el Periodismo versus (vs) Publicidad utilizó el término vs en una acepción inglesa: “contra”.  Ha llegado a la revolución utilizando su origen latino, más antiguo:  “hacia”.
Bienvenidos a la nueva tierra en la que hay ritmo, alegría, sueños, y música. Y mensajes. Y aunque todo parezca superficial, la publicidad es la crónica de cómo somos. Y si negamos la mayor, es simplemente, porqué a nadie le gusta que le critiquen, ni de manera subliminal.

16.2.12

No es pot interrompre una emoció. La pantalla tacada


Quan Federico Fellini va alçar la veu en contra de les interrupcions publicitàries de les pel·lícules quan eren emeses per televisió ho va fer amb una reeixida metàfora: “No es pot interrompre una emoció”.  També hi conferia una defensa d’autor ja que en cap moment de la seva creació fílmica va introduir l’anunci d’un perfum, un cotxe o el detergent blanquejador. Batalla perduda perquè les pel·lícules no són propietat dels seus autors sinó dels productors i la banda més comercial d’aquests no els fa res vendre l’obra tot i que sigui amb dret a la interrupció i a allò que faci falta, com retallar els crèdits, no respectar el format, fer color del blanc i negre original o malgastar la narració deixant que es repeteixi les vegades que faci falta o en els horaris més inversemblants. Tot i que el productor en certa manera també forma part de l’autoria en una obra col·lectiva, en la mesura que el fet artístic és el que menys l’interessa, més factible és la manipulació. La intromissió dels nous productors en els mecanismes de finançament, aquells menys artístics, com els bancs, els anunciants o els consells d’administració, no hi ha dubte que fa que les obres siguin considerades productes que poden ser reciclats per esprémer fins a la darrera gota.
La submissió dels públics a les polítiques comercials que fan abaratir els preus de visionat, fa que la creativitat dels intro-emissors vagi en augment i que es permetin sense cap rubor les manipulacions de pantalla sobre obra aliena.
El primer factor i més antic és el que va fer emprenyar Fellini. Interrompre la pel·lícula per fer anuncis. En els seus inicis la interrupció era suau: una transició a negre ens feia avís que venia el bloc d’anuncis. Ara alguns canals entren a sac sense avís i al bell mig d’una escena.
Un segon factor que taca la pantalla és el distintiu de la cadena, el logo (mosca) que ens informa de manera permanent quin és el canal d’emissió. N’hi ha de discrets, però n’hi ha que la seva taca, per mida, color  i situació, ens molesta tot i la intel·ligència de l’ull de minimitzar la seva molèstia. Per si no n’hi ha prou, es deixen acompanyar per rètols d’avançament de programació de la cadena, cada vegada de manera més estable al llarg de l’emissió. Altres també ho fan introduint el rètol temporalment o utilitzant bandes en moviment que creuen la pantalla en la part baixa. En altres ocasions el logo també s’acompanya amb informació relativa al número relatiu a l’edat de l’espectador a partir de la qual li és recomanat seguir l’emissió.
La cosa en directe ja fa angunia, però si és una cinta o DVD  enregistrat de fa temps, la manipulació és intolerable.
També s’està imposant minimitzar en pantalla partida o múltiple per introduir altres continguts, avançaments o publicitat abans no ha acabat totalment la projecció. La cosa comença a ser habitual en esdeveniments esportius tipus carreres de cotxes.
En programes televisius de caire magazine o informatius, s’està introduint l’opinió amb missatges escrits dels espectadors que tenen la particularitat d’interrompre de manera indirecta o citada en el contingut com per exemple un convidat que ha de compartir opinió amb aquestes intervencions alienes.
Però si bé la publicitat es permet interrompre o tacar obres alienes, no així ho deixa fer en les seves. Per exemple, en un espot no trobarem el logo de la cadena o la banda que anuncia el nou programa, tret dels anuncis que ja s’integren en un format de programa televisiu que barreja continguts i anuncis amb alegria comercial.
Però la televisió és intel·ligent i perquè ningú es pugui sentir ferit per interrompre una emoció, han trobat la solució de fer programes sense emoció.

10.1.12

Pon un Bartleby en tu vida


Herman Melville, el autor de Moby Dick, creó un personaje enigmático que con el tiempo ha llegado a tener un significado propio adecuado a una cierta actitud frente a las cosas. El tal Bartleby, el escribiente, un administrativo en un bufete de abogado (narración contada por éste) llega un momento en su vida que como respuesta a los encargos de su jefe, respondía: Prefiero no hacerlo. Progresivamente esa actitud de negación se extendió a toda su actividad causando un sin número de problemas a su jefe, que a pesar de ello le cogió cariño, y a su propia vida. Como principio vital del no hacer, derivó en su propia muerte como resultado de la acción de no vivir. Nunca se descubrió cuál fue la causa de su actitud, lo que hace del personaje un enigma, quizá porque prefirió no explorar en sus propios motivos.
Enrique Vila-Matas recuperó el espíritu del personaje y escribió Bartleby  y compañía, una narración que exploraba entre la realidad y la ficción los escritores Bartleby que frente a la acción de escribir "prefieren no hacerlo". Y no por ello dejan de ser escritores. Y esa opción de no escribir  está tomada por el 99 por ciento de la población.  
El espíritu del personaje tienta a derivar en todas aquellas acciones y profesiones que desean explorar el sentido del no. Bien es cierto que son muchas las actividades que han sentido el peso  Bartleby como una actitud negativa que afecta a los demás; se ha dicho de ciertos funcionarios que sistemáticamente frente a determinadas gestiones "prefieren no hacerlas"; a policías que prefieren no perseguir a los delincuentes; a los adolescentes como una respuesta habitual hacia los mayores; a los paseadores de perros cuando deberían recoger sus excrementos; a los profesores cuando de corregir se trata; a los alumnos cuando de atender se trata; a los políticos cuando no cumplen las promesas electorales...
Y así, nos damos cuenta que todos tenemos un Bartleby en nosotros mismos que reprimimos en demasiadas ocasiones.
¿Acaso no seríamos más felices si hiciéramos más caso a nuestro Bartleby ?
Probablemente seríamos más criticados pero nuestra satisfacción seria suprema al afrontar situaciones con la máxima sinceridad no exenta de educación, ya que "prefiero no hacerlo" no es una sentencia categórica, sino que encierra la amabilidad del que no quiere ofender por no hacer una cosa. Si analizamos nuestra vida quizá nos daremos cuenta que en realidad nuestros momentos Bartleby han influido al por mayor en nuestra trayectoria. Cuando por nuestra timidez hemos preferido no declararnos a nuestro gran amor. Cuando hemos preferido no pelearnos por algo que finalmente se ha llevado el otro. Cuando hemos preferido no contestar una carta (o mail) que podía haber cambiado alguna cosa. Cuando por educación preferimos un sí a un no. Cuando preferimos no ceder el paso.
Como hubiera sido la historia si los ejércitos de los dictadores hubieran respondido con un "prefiero no hacerlo" a las órdenes de invasión y exterminio. O a la violencia infantil y de género. O simplemente frente a los actos de injusticia.
No hacer también implica una actitud poco conflictiva para la narración ya que los escritores siempre buscan que sus personajes hagan alguna cosa para entorpecerla con otra cosa y así crear un conflicto para narrar. Y sin intención de hacer cosas difícilmente se crea un conflicto. Quizá por ello, al tratarse de un conflicto interior, Melville quiso crearlo, pero con la dificultad que la narración es explicada por otra persona, con lo cual impide conocer los entresijos del drama interno. Es posible que Melville quisiera que fuera el propio  Bartleby  quién contara su historia, pero está claro que el personaje prefirió no hacerlo para no traicionarse a si mismo.
Analizar nuestra propia actividad bajo el sentido Bartleby también nos da una dimensión extraordinaria de los que es y no es. Puede que si sistemáticamente aplicamos el no, las cosas no vayan tan mal como hemos supuesto. En su mayor extremo estaría la muerte, nuestro no más significativo. ¿Acaso creemos que todo irá peor cuando desaparecemos? Es más, quizá para algunos irá mejor. Entonces, ¿por qué no aplicar el no hacer en vida? Puede que en ello encontremos la paz interior que es posible que encontró el Bartleby original.
Por ejemplo, para un profesor, levantarse por la mañana pensando que a la clase que debe dar hoy, prefiere no hacerla, ni corregir los trabajos, ni preparar clases, ni leer libros, ni atender alumnos, ni poner notas, ni tan siquiera tener la necesidad de saber. Seguramente los mayor beneficiados serían los alumnos que tendrían mayor libertad frente al saber; claro que a cambio de exigirse un gran esfuerzo por su parte, lo que, probablemente, preferirían no hacer.
Claro que para algunos jefes tener un Bartleby en plantilla les sugiere la posibilidad de volverse Bartleby en el momento de pagar el sueldo y preferir no hacerlo. Hay quien piensa que a raíz de la historia de Melville se crearon los sindicatos, para defender los derechos de los Bartleby.
En cualquier caso el ejercicio es bueno y nunca es tarde para empezar.
Pon un ejercicio Bartleby en tu vida. Tu salud te lo agradecerá.

20.12.11

Bon any 2012


14.12.11

Amundsen i Scott, 100 anys del Pol Sud

                                             Expedició Roald Amundsen          Expedició Robert Scott

Avui fa 100 anys que l'expedició del noruec  Roald Amundsen va arribar per primera vegada al Pol Sud. Ha passat a la història juntament amb el seu competidor, Robert Scott, cap de l'expedició anglesa que volia conquerir el mateix objectiu en la mateixa temporada. De fet es va establir una pugna de qui podia arribar-hi abans i sense necessitat d'una sortida, cadascú amb els seus mitjans i per diferents itineraris, es van endinsar en el desert gelat. Amundsen hi va arribar equipat amb el mitjans més naturals de la climatologia, trineus i gossos nòrdics més habituats a les inclemències sota zero. Scott va triar principalment ponis. El primer va fer el viatge d'anada i tornada amb els gossos i Scott va haver de sacrificar els seus animals i fer el tram final a peu. El resultat ja ha passat a la història. Amundsen hi va arribar el 14 de desembre del 1911. Scott ho va fer el 17 de gener del 1912, gairebé un mes després. Pels mitjans de comunicació de l'època, Scott no ho va saber fins que quan hi va arribar, va veure onejar la bandera Noruega al Pol Sud. La decepció va ser tan gran i el desencís dels seus homes tan frustrant, que va malmetre la seva moral i les seves forces, provocant que tots ells van morir en el viatge de tornada. Amundsen celebrava la victòria sota la incògnita de la sort de l'expedició de Scott, desapareguda fins al novembre del 1912, quan van ser trobats els seus cadàvers dins una tenda, a pocs quilòmetres d'un avituallament. Les metòdiques anotacions que Scott va fer en el seu diari han pogut ser testimoni de la gran gesta que va protagonitzar i que van servir per demostrar que independentment dels èxits i els fracassos, l'esperit per la superació i per la descoberta del món, també acaba sent una gran descoberta interior.
Avui són moltes les expedicions que han arribat amb més mitjans però a peu al pol Sud en homenatge a la gran gesta dels dos homes que van ser protagonistes d'una època en que les expedicions als llocs més desconeguts del planeta eren la fita que marcava el que era èpic.
Només fer evident el que va representar per les dues expedicions en unes condicions de comunicació totalment manuals, pels escrits i anotacions en els seus diaris personals, per la comunicació de l'èxit només possible en la tornada, moltes setmanes després, o al fet que Scott i els seus homes continuessin la seva expedició un mes més sense saber que Amundsen ja hi havia arribat. I que quan Scott va trepitjar el Pol Sud es va trobar una carta del noruec desitjant-li que pogués tornar sa i estalvi. I que el seu fracàs en l'objectiu i en la sort de la seva expedició no es va confirmar fins que van ser trobats un any després. Cent anys després les expedicions que arriben al pol Sud ho poden fer amb comunicacions telefòniques o d'imatge en directe. I això, encara fa més increïble l'aventura humana de les primeres expedicions. 

28.11.11

Underwood i Bill Gates

(Andy Rooney (1919-2011)  era productor i guionista i en els darrers anys un columnista d'opinió de la televisió americana (cadena CBS) que amb una clara ironia opinava sobre les coses de la vida quotidiana.
Algunes d'aquestes intervencions eren per sucar-hi pa.
Com tinc una Underwood en una vitrina que em recorda molts anys de teclejar i tinta, mireu el que diu al respecte.
"Vaig tenir la mateixa màquina d'escriure durant cinquanta anys, però en sis anys he comprat set ordinadors. Suposo que per això Bill Gates és ric i Underwood ja no existeix. Si la meva Underwood hagués estat un ordinador, n'hauria hagut de comprar una de nova cada vegada que hagués necessitat una cinta de tinta perquè Bill Gates hauria dissenyat cintes que no funcionessin amb la màquina de l'any anterior"
Ho recorda Marc Bassets (La Vanguardia, 7-11-2011) en la necrològica de la seva mort.

Estadística universitària

Segons dades de l'estadística a la Universitat Catalana li correspon una ràtio de 9 alumnes per professor. Amb aquesta mitjana està clar que algunes Universitats en tenen més i altres en tenen menys. Lògica estadística. Però el que sembla més clar és la realitat, que fa que en els darrers vint anys hom que exerceix de professor de la UAB no ha baixat de 80-90 alumnes matriculats. Si es compte que el grup es divideix en subgrups per repartir millor les activitats, la mitjana pot arribar a 30 i si tenim en compte el subsubgrup d'activitats pràctiques, podem arribar a 10, és clar que no totes les hores lectives. Per tant, arribem a la conclussió que l'estadística de vegades s'aproxima a la poètica d'Aristòtil de relacionar la retòrica de la part pel tot, amb la qual cosa hom es queda més tranquil, però en aquest cas si molts professors ens mengem tot el pollastre, on són els que no se'n mengen cap?

25.11.11

El vot únic. 76 votants a Catalunya.

Després d'unes eleccions els partits busquen els resultats en termes de milers de vots per aconseguir els resultats desitjats. Però un punt de vista curiós és veure els resultats des del punt de vista de l'elector que ha emès el seu vot a un determinat partit i comprova entre sorprès i cofoi que el seu ha estat l´únic vot de la opció escollida. Habitualment quan això passa és perquè el número del cens del municipi és de pocs habitants i per tant la opció única no és tan agosarada. Però això mateix fa que sigui més valorat, perquè entre pocs habitants, potser es coneixen més i potser identifiquen clarament qui ha emès aquell vot a determinat partit. Però també pot passar que sigui un vot anònim i que tots els del poble es preguntin qui deu ser aquest habitant de vot  únic. Pel votant en qüestió segurament es deu sentir un solitari, un sol davant el perill si està molt lluny de l'opció guanyadora. O un valent que manté les seves idees a contracorrent, una manera de sentir-se orgullós.  Encara més quan pertany a un grup més heterogeni no identificat en els mitjans sota la denominació "altres". En qualsevol cas, un vot ben singular.I el comprovant que per a la democràcia, el teu vot també compte.
Saludem als demòcrates de vot únic de les darreres eleccions legislatives a Espanya en la circumscripció catalana. CiU és l'únic partit que no té vot únic i ICV-EUIA el que en té més. 76 votants solitaris.

PSC
Orpí (Anoia)
Estamariu (Alt Urgell)

PP
Sant Jaume de Frontanyà (Berguedà)
Santa María de Marlès (Berguedà)
Vilaür (Alt Empordà)
Sales de Llierca (Garrotxa)
Vallfogona de Ripollès (Ripollès)
Arbolí (Baix Camp)
Esterri de Cardós (Pallars Sobirà)
Farrera (Pallars Sobirà)

ERC-RCat
Savallà del Comptat (Conca de Barberà)
Granyanella (Segarra)
Bausen (Val d'Aran)

ICV-EUIA

Bellprat (Anoia)
Sant Pere Sallavinera (Anoia)
Veciana (Anoia)
Gaià (Bages)
Castell de n'Hug (Berguedà)
Gisclareny (Berguedà)
Sagàs (Berguedà)
Vallcebre (Berguedà)
Viver i Serrateix (Berguedà)
Sant Martí d'Albars (Osona)
Santa Cecília de Voltregà (Osona)
Sobremunt (Osona)
Pedret i Marzà (Alt Empordà)
Vilamaniscle (Alt Empordà)
Meranges (Cerdanya)
Campelles (Ripollés)
La Masó (Alt Camp)
Arbolí (Baix Camp)
Capafonts (Baix Camp)
Rocafort de Queralt (Conca de Barberà)
Vallfogona de Riucorb (Conca de Barberà)
Estamariu (Alt Urgell)
Riu de Cerdanya (Cerdanya)
El Cogul (Garrigues)
Granyena de les Garrigues (Garrigues)
El Soleràs (Garrigues)
Tarrés (Garrigues)
La Baronia de Rialb (Noguera)
Vilanova de l'Aguda (Noguera)
Senterada (Pallars Jussà)
Esterri de Cardós (Pallars Sobirà)
Castellnou de Seana (Pla d'Urgell)
Granyena de Segarra (Segarra)
Massoteres (Segarra)
Montornés de Segarra (Segarra)
Sanaüja (Segarra)
Castellar de la Ribera (Solsonès)
Odèn (Solsonès)
Ciutadilla (Urgell)

ALTRES
Castell de l'Areny (Berguedà)
Fígols (Berguedà)
Viver i Serrateix (Berguedà)
Sant Sadurní d'Osormort (Osona)
La Vajol (Alt Empordà)
Regencós (Baix Empordà)
Bolvir (Cerdanya)
Setcases (Ripollés)
Capafonts (Baix Camp)
Colldejou (Baix Camp)
Passanant i Belltall (Conca de Barberà)
Vallclara (Conca de Barberà)
El Lloar (Priorat)
Torroja del Priorat (Priorat)
García (Ribera d'Ebre)
La Palma d'Ebre (Ribera d'Ebre)
Renau (Tarragonès)
Arsèguel (Alt Urgell)
Juncosa (Garrigues)
Senterada (Pallars Jussà)
Montornés de Segarra (Segarra)
Llobera (Solsonès)
Pinell de Solsonès (Solsonès)
Ossò de Sió (Urgell)